El raro fósil marino, bautizado como ‘Cabaneroceras’ pertenece a un extraño grupo de los intejocéridos, unos cefalópodos que se creían restringidos a latitudes paleotropicales.

El hallazgo, en dos puntos del Parque Nacional de Cabañeros ha permitido caracterizar un nuevo género y una especie de cefalópodo fósil que vivió hace 465 millones de años en lo que fueron las plataformas marinas que rodeaban al desaparecido continente de Gondwana, emergidas 160 millones de años después, durante los plegamientos variscos que conformaron la mitad occidental de la península Ibérica.

El descubrimiento se ha producido en el marco de un proyecto de investigación del Organismo Autónomo de Parques Nacionales liderado por el paleontólogo del CSIC Juan Carlos Gutiérrez Marco, del Instituto de Geociencias de , en colaboración con el especialista en cefalópodos fósiles Björn Kröger, del Museo Finlandés de Historia Natural. La investigación concluyó con apoyo de un proyecto del .

El Cabaneroceras debe su etimología a Cabañeros y al propietario de la finca del mismo nombre donde ha sido encontrado, , en el término municipal de Horcajo de los Montes (Ciudad Real).

El cefalópodo fósil pertenece al extraño grupo de los intejocéridos, unos cefalópodos a los que se creía restringidos a latitudes paleotropicales durante el periodo Ordovícico, y que hasta ahora eran exclusivos de Siberia y Norteamérica.

Los fósiles españoles son los primeros intejocéridos que se localizan en contextos circumpolares de aguas frías, correspondiendo a paleolatitudes de Gondwana semejantes a la actual Antártida.

Los fósiles estudiados se depositarán en el Museo Geominero, el Museo Paleontológico de Castilla-La Mancha (Cuenca), el Centro de Visitantes del Parque Nacional de Cabañeros y el Museo de Ciencias Naturales de Viso del (Ciudad Real).