El ha mostrado hoy su apoyo a la conservación de la avifauna y su contribución por la sostenibilidad de nuestro ecosistema, durante el acto de reincorporación al de un ejemplar de águila imperial ibérica, en el monte público “Oriñuela”, entre las pedanías de Cañada Juncosa y El Sahúco, en el término municipal de la localidad albaceteña de San Pedro.

Así lo ha trasladado, el viceconsejero de Medio Ambiente, Fernando Marchán, durante la suelta de este ejemplar de ave rapaz, catalogado en peligro de extinción en Castilla-La Mancha y protegido por el Plan de Recuperación del Águila Imperial Ibérica de nuestra Comunidad Autónoma, desde el año 2003.

Marchán ha explicado que esta especie es una de las siete aves de presa más amenazadas del mundo y en la Península Ibérica presenta actualmente una población nidificante de algo más de 500 parejas, de las que 250 se encuentran en Castilla-La Mancha y 9 en la provincia de Albacete.

Además, ha añadido que su papel es fundamental para la conservación de los ecosistemas, valorando la importancia de contar en nuestra región con Plan de Recuperación propio que persigue, entre sus objetivos, “desarrollar todas las actuaciones necesarias para procurar alimento, evitar molestias y alteraciones del hábitat, localizar zonas sensibles, así como lograr su recuperación y reintroducción en su entorno”.

El viceconsejero de Medio Ambiente de Castilla-La Mancha que ha estado acompañado del director general de Medio Natural y Biodiversidad, ; la delegada provincial de Desarrollo Sostenible, ; y el alcalde del Ayuntamiento de San Pedro, ; ha reconocido la labor del cuerpo de agentes medioambientales de la provincia y de los técnicos del Centro de Recuperación de la Fauna Salvaje de Albacete, unas instalaciones de titularidad de la Junta de Comunidades, donde este águila imperial ibérica, de año y medio de edad, ha permanecido durante algo más de 11 meses.

En este periodo de tiempo, este ejemplar ha logrado recuperarse de una fractura que presentaba en el ala derecha, hasta alcanzar condiciones óptimas para su liberación, siendo anillado para posibilitar su seguimiento sin causarle molestias.