En concreto, el Ejecutivo autonómico ha informado en nota de prensa de que este lunes entran en vigor estas dos medidas contempladas en el nuevo Decreto 1/2019 de 8 de enero, del procedimiento para el reconocimiento de la situación de dependencia y del derecho de acceso a los servicios y prestaciones económicas del sistema para la autonomía y atención a la dependencia en Castilla-La Mancha, aprobado por el Gobierno regional.

La primera medida supone el incremento de la cuantía de la prestación económica para personas mayores que tengan Grado II de dependencia, estén en lista de espera de de la Red Pública de la Administración autonómica y su capacidad económica sea inferior a dos veces el Indicador Público de Renta de (Iprem).

Por otro lado, la segunda medida permite la compatibilidad de dos prestaciones para personas con discapacidad, por un lado, la asistencia a un centro de día para personas con discapacidad valoradas con Grado III de dependencia y por otro, percibir el 50% de la prestación económica que corresponda por cuidados en el entorno familiar.

La consejera de Bienestar Social, , ha afirmado que con estas medidas se cumple el compromiso del Gobierno castellano-manchego de “dar seguridad jurídica a las personas en situación de dependencia, a sus familias y al Sistema de Dependencia para conseguir el objetivo fundamental, que es el bienestar de la ciudadanía”.

Las prestaciones vinculadas al servicio de Atención Residencial se han incrementado en un 189 por ciento en estos últimos cuatro años. Se ha pasado de 2.784 prestaciones en julio de 2015 a 8.044 prestaciones en junio de 2019.

Por otra parte, en estos últimos cuatro años se han incrementado en un 57 por ciento los usuarios de centros de día para personas en situación de dependencia. Y además se han concedido 5.421 prestaciones económicas para cuidados en el entorno familiar, frente a las tres prestaciones que se concedieron en la legislatura del PP.