El presidente de Castilla-La Mancha, , entregó los III Premios ‘+ Igual’, que reconocen la labor de los medios de comunicación y las empresas a la extensión de la igualdad de oportunidades, y concedió cinco reconocimientos a mujeres de la región que, con su trabajo e implicación, contribuyen al fin de las desigualdades por razón de sexo en nuestra tierra.

De este modo, Laura Espinar Sánchez, directora del diario Lanza de Ciudad Real, recogió el premio ‘+ Igual’ en la categoría de Medios de Comunicación. Hace 8 años que ocupa este puesto, siendo la primera mujer que lo ostenta en los 65 años de historia de la publicación y una de las pocas directoras de medios de comunicación de Castilla-La Mancha y España.

Dentro de su responsabilidad diaria, Laura Espinar normaliza el papel protagonista que hoy desempeñan las mujeres en la sociedad y aplica un tratamiento transversal y con perspectiva de género en sus informaciones.

Dentro de esta categoría, se concedió un accésit a la sección ‘Mujeres en el siglo XXI’ del periódico La Tribuna de Albacete, elaborada por la redactora Karin Ortiz, quien recogió el galardón.

Cada semana, esta sección muestra a distintas mujeres albaceteñas que ejercen profesiones u oficios tradicionalmente masculinos, de modo que se fomenta la visibilización de la mujer y se contribuye a la eliminación de estereotipos sexistas.

Finalmente, el premio ‘+ Igual’ en la categoría de empresas fue para ELCOGÁS S.A., una empresa ubicada en Puertollano (Ciudad Real) y dedicada al sector eléctrico. Recogió el premio el consejero delegado de dicha entidad, Ignacio Méndez de Vigo.

ELCOGÁS S.A. potencia las políticas a favor de la igualdad entre hombres y mujeres en el ámbito laboral y fomenta la presencia de mujeres en su plantilla y en los puestos de alta dirección. Además, ha elaborado un Plan de Igualdad de Oportunidades y se encuentra diseñando Código de Prevención del acoso sexual y/o por razón de sexo.

Cinco mujeres reconocidas

El Gobierno de Castilla-La Mancha concedió además un reconocimiento a cinco mujeres que contribuyen con su labor e implicación a la igualdad de oportunidades en la región.

De este modo, reconoció el trabajo profesional y educativo de la albaceteña María Ángeles Alcalá Díaz, secretaria general de la Universidad de Castilla-La Mancha y doctora en Derecho mercantil, que cuenta con una trayectoria ejemplar que le ha llevado a ocupar puestos de responsabilidad dentro de la Universidad y formar parte de foros especializados de ámbito nacional e internacional.

Margarita Pardo Alfaro, natural de Iniesta (Cuenca), recibió el reconocimiento por su valiosa labor en la potenciación del desarrollo y la participación en las zonas rurales de nuestra región, propiciando el dinamismo y el empoderamiento de sus habitantes, especialmente de las mujeres. Esta profesora titular en la Escuela de Trabajo Social de Castilla-La Mancha, ha demostrado su compromiso con los Servicios Sociales y una gran cercanía con la población.

El Gobierno regional también reconoció la trayectoria profesional de la psicóloga clínica María Castillo Lasala, valdepeñera de nacimiento pero ligada siempre a la provincia de Guadalajara y a la Salud Mental. Desde el año 1981 trabaja en el Hospital Provincial de Guadalajara, donde atiende a mujeres tanto a nivel individual como grupal. Además, ha sido docente en distintas universidades españolas e imparte talleres y jornadas de formación a profesionales de los Centros de la Mujer y al tejido asociativo femenino de la región.

Con el reconocimiento a María Luisa Palacios Marín, el Gobierno regional agradece y valora su admirable labor como cooperante y misionera, dentro y fuera de nuestras fronteras. Desde La Solana (Ciudad Real), su municipio de origen, hasta puntos recónditos de la geografía mundial, María Luisa ha combatido contra la marginación y la pobreza que afectan más gravemente a la población femenina.

Finalmente, recogió su reconocimiento Virginia Felipe Saelices, una vecina de Villacañas (Toledo) que desde los nueve meses de edad padece una de aquellas enfermedades catalogadas como “raras” que responde al nombre de Atrofia Muscular Espinal (AME).

Virginia es un ejemplo de superación y valentía que con su carácter extrovertido, su espíritu de lucha y un importante apoyo familiar, ha conseguido superar toda clase de retos y disfrutar de los alicientes de la vida. Sorprendió a la Medicina con su maternidad y actualmente trabaja en control y moderación de plataformas interactivas y se desplaza semanalmente la UNED para recibir sus clases de Trabajo Social.