El presidente de Castilla-la Mancha, , ha exigido al Estado la optimización de todas las plantas desalinizadoras construidas en las regiones del Levante, algunas de las cuales se encuentran tan sólo al 30% de su capacidad de funcionamiento, al objeto de hacer así innecesaria la continuidad del trasvase Tajo-Segura.

Así lo ha indicado el jefe del Ejecutivo castellano-manchego durante la inauguración de la jornada ‘Desarrollo rural y despoblación en la provincia de Ciudad Real: el Campo de Montiel’, que se ha celebrado este miércoles en la localidad ciudadrealeña de ; un acto en el que también han participado el consejero de , y Desarrollo Rural, ; la presidenta de la y Provincias (FEMP) en la región, Mayte Fernández; el presidente de la Diputación de Ciudad Real, ; el presidente de , Javier López Martin; y el alcalde de la localidad, .

El presidente regional ha lamentado el escaso uso que se ha hecho durante estos años de las infraestructuras de desalinización en la regiones del Mediterráneo y que, en su día, supusieron una inversión superior a los 500 millones de euros. Una dejación ante la que ha sugerido que “alguien debería pedir disculpas” y que ha impedido que las comunidades del Levante pudieran hacer uso de su total capacidad y con ello hacer “totalmente innecesario” el trasvase Tajo-Segura.

“En España el agua como materia prima vale más y se trafica más que con otros productos”, ha subrayado García-Page, quien también ha asegurado que Castilla-La Mancha prefiere y necesita agua por encima de cualquier compensación económica por las derivaciones desde los embalses de cabecera. “Por mí, que se cojan todas las compensaciones, todas las chucherías y limosnas económicas y que me lo den por agua”, ha remarcado el presidente autonómico.

En la misma línea, García-Page ha invitado al a que subvencione el agua desalada y fije para ésta el mismo precio que tiene actualmente el agua del trasvase Tajo-Segura. “No queremos ni inventos ni chiflas; queremos agua”, ha remarcado.

Sistema de financiación autonómica

Por otro lado, al hilo de la jornada que este miércoles se ha celebrado en Terrinches (Ciudad Real), el presidente de Castilla-La Mancha ha hecho referencia a la necesidad de tener en cuenta el coste real y efectivo de los servicios que proporcionan las comunidades autónomas a sus ciudadanos.

En este sentido, García-Page ha descartado cualquier posibilidad de acuerdo a nivel estatal sobre un futuro sistema de financiación autonómica si éste no sustancia con claridad el peso de la población sobre el territorio. “No habrá nunca acuerdo”, ha remarcado el presidente, si en el pacto no se tiene en consideración el gasto que supone para regiones como Castilla-La Mancha prestar con la misma calidad servicios fundamentales, como la educación o la sanidad, tanto en zonas urbanas como en el medio rural.

El jefe del Ejecutivo autonómico ha abogado por asegurar un equilibrio entre la igualdad de derechos entre todos los ciudadanos, independientemente de la zona en la que vivan, y blindar la cobertura y niveles de calidad de los mismos.

Un planteamiento que pasa, ha remarcado García-Page, por “garantizar una senda de cohesión” no sólo entre territorios, sino entre los diferentes espacios de desarrollo que conviven en ellos, como es el caso de las ciudades y las comarcas más despobladas del país.