El presidente de -La Mancha, , ha expresado su rechazo a la actitud de quienes están pendientes del estado de los embalses de la cabecera del Tajo con la finalidad de provocar una derivación de recursos cuando apenas se han superado los 400 hectómetros cúbicos de almacenamiento que harían viable la aprobación de un trasvase.

En un mensaje difundido en sus redes sociales, el jefe del Ejecutivo autonómico asegura que “es triste mirar al cielo para que se nos lleven las cuatro gotas por encima del límite legal trasvasable”, en alusión a las reacciones que se han producido en las regiones del Levante desde que este martes se sobrepasara en pocos hectómetros el baremo mínimo establecido en el Memorándum del trasvase Tajo-Segura.

Las declaraciones del presidente vienen acompañadas de unas imágenes filmadas en los pantanos de Entrepeñas y Buendía el pasado mes de febrero, cuando ambos se encontraban leventemente por encima del nueve por ciento de su capacidad.

Una situación provocada por los 23 trasvases aprobados entre junio de 2015 y mayo de 2017, la sequía de los últimos años y tras cuatro décadas continuas de derivaciones en las que se han llegado a trasvasar más de 12,7 billones de litros de agua para el consumo humano, los regadíos y la industria turística de las regiones del Levante.

“Esto es lo que no queremos: un Tajo muerto desde su cabecera”, ha subrayado en sus redes sociales el presidente de Castilla-La Mancha.

En esta filmación se recoge el estado del embalse de Entrepeñas desde la localidad de Sacedón y el del pantano de Buendía desde el Real Sitio de La , antiguo pueblo-balneario que quedó sepultado bajo las aguas del embalse tras su inauguración en 1958 y que sólo es visible cuando éste se encuentra por debajo del 20 por ciento de su capacidad.