Así lo ha desvelado este lunes el titular de la Consejería, , quien ha explicado que actualmente la distancia mínima de una granja de porcino a una población es de un kilómetro y que Castilla-La Mancha está “evaluando esa distancia”, de tal manera que con la ampliación de la misma la Comunidad Autónoma se convertiría en la región “más garantista en ese aspecto”.

A preguntas de los medios sobre las plataformas que han surgido en contra de la instalación de grandes granjas de cerdos en el territorio regional, Martínez Arroyo ha destacado que tras última línea de ayudas para la incorporación a la agricultura y la ganadería ha habido 1.200 resueltas favorablemente y algunas de ellas son para granjas de porcino, en su mayoría gestionadas por agricultores a título principal.

Según ha comentado, en total hay una docena de solicitudes, que “no es una cifra grande”, a las que se suman “muchas empresas transformadoras que también quieren suministro y están incentivando que se pongan en marcha esas granjas”, pero ha incidido en que todo está “dentro de la normalidad” y en que hay muchos municipios “que están deseando que se instale una granja en los mismos”.