Así lo ha destacado Carmona en declaraciones a los medios, donde ha dicho que el “problema” de esta variedad es que se están detectando, ante la llegada de nuevas plantaciones de olivar intensivo y superintensivo, “unos costes más bajos” que en cornicabra, ya que mientras el coste de recogida de un olivar intensivo y superintesivo es de unos 8 céntimos, el de un olivar cornicabra no mecanizado es de unos 35 céntimos.

María Teresa Carmona ha aseverado que si a la cornicabra no se le ayuda a que sea rentable, esta “desaparecerá”, ya que es la generación de 70 u 80 años la que la está manteniendo “por sus connotaciones sentimentales”, pero si esta no es rentable sus hijos “será difícil que la mantengan”.

La producción de cornicabra representa el 60 por ciento del olivar de Castilla-La Mancha, ha dicho la presidenta, que ha explicado que “desde hace unos 10 años” no se están haciendo plantaciones nuevas de olivares de la variedad cornicabra.

COMPROMISO DEL

Por su parte, José Julián Gregorio ha destacado el compromiso del Gobierno de España con el campo y sus agricultores y ganaderos “tal y como demuestran las reducciones en los módulos del IRPF para el periodo 2017 aprobadas por el y que supondrán un ahorro a los productores castellano-manchegos de hasta 56 millones de euros”.

Gregorio, que ha asegurado que la competencia en materia de agricultura es del y que la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y “debería empezar a trabajar en esta variedad porque tiene elementos importantes como es luchar contra el despoblamiento”, ha adelantado que la Delegación “será el vehículo” para llegar al Ministerio, ya que la Junta de Comunidades “no está haciendo ese trabajo que debería hacer”.

Ha comentado que esta variedad “está en zonas despobladas”, por lo que es importante mantenerla con ayudas y subvenciones, algo que fijaría una población “que preocupa a todos y está desapareciendo en estas zonas”.

El delegado del Gobierno ha destacado las reducciones para los agricultores que utilizan electricidad en el riego, ya que en el año 2014, el Gobierno de España, introdujo con carácter permanente un coeficiente corrector que podrán aplicar los agricultores sobre el rendimiento neto de los cultivos regados y que supone “una reducción de un 20 por ciento del mismo”.

Gregorio ha aseverado que también se mantiene la reducción del 5 por ciento del rendimiento neto calculado por el método de estimación objetiva para 2017, “una medida extraordinaria de carácter horizontal que afecta a la totalidad de los agricultores y ganaderos que tributen en estimación objetiva”.