Unas cincuenta profesionales del área psicológica de los centros de la mujer y recursos de acogida de la provincia de participan hoy y mañana en unas jornadas de formación para aprender a paliar el desgaste emocional que puede generar el trabajo con víctimas de violencia de género.

La delegada provincial de Igualdad, Nuria Cogolludo, que ha dado hoy la bienvenida a las participantes en estas jornadas durante un breve acto de inauguración de las mismas, ha señalado que el objetivo de esta formación organizada por el es dotar a las profesionales que trabajan con mujeres y menores víctimas de violencia de género de las herramientas necesarias para reconocer y abordar el trauma que esa violencia genera en la víctimas y a su vez el trauma acumulativo que se origina en ellos mismos.

El trauma de las víctimas puede acabar generando también el denominado trauma acumulativo o el trauma vicario en quienes trabajan con ellas cada día.

Cogolludo ha subrayado la necesidad de que estas profesionales adquieran las herramientas necesarias para “mantenerse fuertes” en el proceso de acompañamiento de las víctimas de violencia de género, así como “la importancia de estar en las mejores condiciones para ayudar a las mujeres y menores víctimas de esta violencia”.

La delegada provincial, que ha agradecido a todas las personas que trabajan con víctimas de la violencia machista “vuestra dedicación y esfuerzo”, ha señalado que desde el Gobierno regional somos conscientes del “desgaste emocional” que a menudo sufren las personas que están en contacto diario con personas que relatan su sufrimiento y sus vivencias de maltrato y por ello “con jornadas como ésta, queremos contribuir a que podáis mantener vuestra fortaleza en el proceso que realizáis con estas víctimas”.

Estas jornadas de formación dirigida a profesionales se enmarcan dentro del convenio que el Gobierno de Castilla-la Mancha mantiene con el centro de Psicología Álava Reyes, para la atención de menores víctimas de violencia de género.

A través de diferentes ponencias, se quieren ofrecer las pautas para conocer, reconocer y frenar ese trauma que los profesionales pueden sufrir en su trabajo. Se trata también de cuidar a las personas cuidadoras, lo que redundará en beneficio de las víctimas directas de la violencia machista”, ha concluido la delegada provincial de Igualdad.