De acuerdo con las predicciones de la (AEMET), se superarán los 35 grados centígrados en amplias zonas del interior peninsular y que se alcanzarán los 40 grados centígrados o más e incluso temperaturas mayores en amplios puntos del centro, mitad sur y cuadrante nordeste.

Así, ha insistido en que en los valles del Ebro, Tajo, Guadiana y Guadalquivir podrían superarse los 42ºC, por lo que aconseja a los ciudadanos mantenerse bien hidratados, beber agua y comer alimentos ligeros como frutas u hortalizas.

Además recomienda evitar o limitar la exposición al sol y no hacer ejercicio físico prolongado, especialmente, en las horas centrales del día; permanecer en ambientes bien ventilados, vestir con ropa ligera y cómoda que cubra la mayor parte de la piel; así como interesarse por niños, mayores, enfermos o personas que vivan solas o aisladas, ya que son especialmente vulnerables en estas situaciones.

Por otro lado, recomienda extremar las precauciones en el campo puesto que las altas temperaturas pueden favorecer la aparición de incendios forestales, por lo que insiste en seguir las indicaciones y mantenerse informado de las actualizaciones del pronóstico y los avisos meteorológicos.

De este modo, insiste en que para prevenir los incendios forestales se debe tener en cuenta que las altas temperaturas favorecen el riesgo y aconseja extremar las precauciones, prestar atención a las normas de cada comunidad autónoma en materia de prevención de incendios y periodos autorizados para quemas de rastrojos.

También recuerda la importancia de no arrojar cigarrillos, basuras y, especialmente, botellas de vidrio que hacen efecto lupa con el sol. Las negligencias provocan gran parte de incendios forestales, por lo que apunta también que está prohibido encender fuegos u hogueras en el monte y en los terrenos próximos; acampar en zonas autorizadas ya que cuentan con medidas de protección frente a un posible incendio y donde la evacuación es más fácil.

En caso de verse sorprendido por un incendio, Protección Civil recomienda no penetrar en el monte o bosque; ir siempre por zonas de gran visibilidad y libres de combustible y seguir siempre las indicaciones de las autoridades competentes en caso de emergencia.