Tras momentos duros, incluso de cierta convulsión social ante un proyecto desconocido que nadie quería en su municipio, en concreto en la provincia de Guadalajara, Proyecto Hombre cumple su vigésimo quinto aniversario con muchos logros en su cartera, grandes proyectos de futuro y consiguiendo sacar de la droga cada año en la región a una media de ochenta personas.

Para , presidente de la Comunidad Terapéutica en la región, este es el mensaje que hay que destacar.

Las actividades para celebrarlo comenzaban este fin de semana con la participación de unas setenta personas de programas de rehabilitación en una ruta del Viaje a la Alcarria, pero hay que destacar el sobre Drogas previsto para los días 2, 3 y 4 de noviembre en Toledo.

Tal y como señalaba Salgado a los medios con motivo de este aniversario, en él se expondrá la evolución del mundo de la toxicomanías en estos años; y para eso se contará con expertos de distintos países de mundo; también habrá talleres de psicodrama y otras técnicas y un concierto el día 3 en la catedral toledana con Amancio Prada.

Actos que se extenderán a todas las provincias de la región; de hecho, aunque aún no está cerrado, se prevé llevar a cabo una fiesta con en Albacete, en la que participarían chicos de distintos programas de rehabiltación.

Además, a lo largo de estos meses se contemplan otras actividades como es una fiesta de puertas abiertas el próximo 1 de julio en el a la que se invitará a los cintos de chavales que han participado el programa estos años y una cena benéfica aún sin fecha también en esta capital.

En todo caso, Modesto Salgado, responsable de esta Comunidad Teraupéutica que ha visto crecer con él, quiere hacer especial hincapié en el error de la creencia de que la droga era una enfermedad crónica de la que no sale nadie, y ha asegurado como hoy ha quedado demostrado que miles de personas han salido de ella y no han vuelto a recaer.

Proyecto Hombre abrió su primer Centro de Acogida en los años noventa, y ante los problemas que tuvo para instalarse en distintos pueblos de la provincia, entre otras razones por el miedo al sida en ese momento y su vinculación con el uso de jeringuillas, se ubicó finalmente en un espacio cedido por el Obispado en Sigüenza, donde abrieron la Comunidad Terapeútica, y en el 1994 ya se abrió la Comunidad de Castilllejos, en Guadalajara capital.

Salgado admite el miedo en ese momento al sida y al contagio con las jeringuillas pero ha dicho que hoy las cosas han cambiado “completamente, y ahora la mayor parte de los consumidores son de cocaína o alcohol y la gente no se entera”.

Como dato, el presidente de esta Comunidad destaca que la percepción ha cambiado mucho, y si bien en esos años la droga era el problema nacional número 2 y se atendía una media de 200 personas, hoy copa el problema número veintiocho y se atienden a unas 300 personas de cualquier estrato social.

La mayor preocupación hoy en día es la de los padres con adolescentes porque según Salgado “están perdidos” ante el consumo de alcohol, de ahí la importancia de los Centros de Ayuda a las familias. Además, ha dicho que ha comenzado cierto repunte en el consumo de cocaína con heroína de gente fundamentalmente joven.

Proyecto Hombre ha ido poniendo en marcha de manera paulatina distintos programas terapéuticos y centros por toda la región; en Cuenca en 1999 un Centro de Acogida; en el 2000 un programa de Prevención Escolar por toda Castilla-La Mancha ; en el 2001 pusieron en marcha la Comunidad Terapéutica para Mujeres con Cargas Familiares también en Guadalajara, y tienen un en Daimiel (CIiudad Real).

Desde todos ellos actúan en la rehabilitación, fundamentalmente ahora frente a la adición a la cocaína, el consumo más habitual hoy, pero también tienen programas para los adictos al alcohol; en Guadalajara se atienen un centenar de personas.

En la actualidad participan en este programa de rehabilitación una media de 300 personas, pero según Salgado, en torno al 50% no lo termina teniendo en cuenta que “hay gente que viene porque la obligan”, afirma.

El proceso de rehabilitación tiene una duración de unos dos años y para el presidente de esta Comunidad, si hay algo que debe valorarse de forma fundamental es el cambio que experimentan muchas de las personas que participan en los programas, “gente que llega sin ganas de vivir, que quiere morirse y hoy son felices”.

Por último, ha reconocido que la crisis también les ha afectado, sin embargo ha valorado el apoyo de las instituciones a todos los niveles, y fundamentalmente hoy la subvención del a través de fondos europeos, tras cuatro años de un “déficit horroroso”, ha concluido.