Los agricultores y regantes del entorno del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel han ahorrado en dos años un total de 1.073.415 metros cúbicos de agua (m3), es decir, la cantidad que cabría en un estadio de fútbol como el Santiago Bernabeú, mediante el proyecto ‘Misión Posible: conservar el agua de La Mancha’, que encabezan WWF y y en el que colabora el Organismo Autónomo Parques Nacionales.

La misión se compone de tres proyectos: Acuas, Sitar y Optiwine, que se desarrollan en la Mancha húmeda, donde la sobreexplotación de los acuíferos ha llevado a la Confederación hidrográfica del a establecer un Plan Anual de Extracciones y al Gobierno a acometer un plan para luchar contra la extracción ilegal de agua de pozos y acuíferos.

Esta situación de sobreexplotación provocó en 2009 niveles récord de desecación que derivaron en la ignición de la turba bajo la superficie. Tres años después, el director del Parque Nacional de las Tablas, , ha valorado la situación de “excepcional”, tanto que se ha logrado que el ideal de la recuperación del buen estado del Guadiana haya dejado de ser un “dogma de fe” para convertirse en una situación posible, aunque aún no esté cerca.

A este respecto, el secretario de Estado de Medio Ambiente, , ha dicho que el Gobierno busca “aliados” en la conservación y ha puesto este proyecto de ejemplo entre la cooperación de empresas, ONG, agricultores o sectores concretos y Administración.

TRES PROYECTOS EN 67.000 HAS

Así, la directora del programa de Aguas de WWF, , ha explicado que el proyecto se desarrolla en la del Guadiana, que tiene una superficie de 67.000 hectáreas, lo que representa el 12 por ciento del territorio nacional, y que alberga una enorme diversidad, pese a lo que únicamente conserva un 9 por ciento del bosque autóctono.

La iniciativa surgió a raíz de la situación “crítica” que se produjo en Las Tablas de Daimiel en 2009 y que se solucionó por la buena situación hídrica posterior, que se mantiene en la actualidad. El objetivo del proyecto era plantar hasta 2014 un total de 26.000 plantones en un total de 192 hectáreas, en colaboración con agricultores de la zona.

‘Misión Posible’ se compone de tres herramientas. Acuas, una aplicación informática que permite planificar los cultivos y en el que participado 165 agricultores en un total de 183 hectáreas. Esta herramienta permite planificar el agua de los cultivos así como el propio cultivo para la siguiente temporada. Con ello se ha obtenido un ahorro de un hectómetro de agua de riego.

Además, la herramienta SITAR indica al agricultor cuánto regar en cada momento. Este proyecto se ha aplicado a 12 fincas de Daimiel que suman 71,1 hectáreas. Con esta sección se ha logrado ahorrar 5.600 metros cúbicos de agua, lo que representa un 14 por ciento.

En tercer lugar, Hernández se ha referido a Optiwine, que permite asesorar en el riego por goteo al viñedo para obtener una producción más estable y atender a las necesidades hídricas de la uva y que ha conseguido un ahorro del 10 por ciento del consumo de agua.

A este respecto, el técnico del proyecto OptiWine, , ha agregado que los sensores permiten controlar y planificar el estrés hídrico de la vid, lo que proporciona una estabilidad anual de la producción, el incremento de la cosecha y asegurar el grado de calidad de la uva. Optiwine se desarrolla en tres parcelas, cuya producción se vende a bodegas y cooperativas de La Mancha.

Para ello, el viñedo cuenta con sensores “clima-agua-suelo”, que miden la temperatura, la precipitación, así como datos de la propia vid y del agua tanto en la superficie como a un metro bajo tierra.

Asociado a estos tres proyectos de la WWF está ofreciendo formación a las comunidades de regantes y agricultores del entorno y se está desarrollando un proyecto asociado de reforestación de la zona.

De este modo, la coordinadora de restauración forestal de WWF, , ha indicado que la idea es que dentro de 50 años haya un bosque en la zona. Este proyecto se realiza en fincas adquiridas por el OAPN y, hasta la fecha, ha permitido la plantación de 26.000 plantones en 192 hectáreas con encinas, coscojas y otras especies mediterráneas, acompañadas de romero, retama, espino negro o curnicabra, entre otras. Esta reforestación se realiza con técnicos de WWF y OAPN así como con grupos de voluntarios.

AGRICULTORES, MULTINACIONALES Y ECOLOGISTAS ASOCIADOS

Para el secretario general de WWF, , los ecosistemas de agua dulce son una de las preocupaciones porque han cambiado mucho en los últimos 40 años y, a pesar de esto, la demanda sigue creciendo, y la agricultura consume entre el 75 y el 80 por ciento del recurso. “Si queremos tener agricultura debemos tener ecosistemas sanos, con agua suficiente y de calidad”, ha insistido.

Mientras, el director de Relaciones , , ha subrayado el compromiso de la empresa con la cultura, la hostelería y con el medio ambiente en y para contribuir con el bienestar social que, a su juicio, es físico, mental y ambiental.

Finalmente, ha dicho que sus proyectos de cooperación se centran en el agua porque este es el elemento fundamental del proceso de producción de la empresa. Por ello, ha reducido un 22 por ciento el proceso de producción desde 2004. Litrán ha defendido que esto no es flor de un día por lo que Coca-Cola trabaja con WWF desde 2008 y espera seguir haciéndolo en el futuro.