Castilla-La Mancha registró 87 nuevos diagnósticos de VIH, 75 de ellos varones y 12 mujeres, según datos recogidos por la Dirección General de Salud Pública de la Consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha. Asimismo, durante 2018 se registraron en la región veinte nuevos casos de diagnóstico de SIDA (lo que supone en pacientes infectados por VIH el desarrollo de la enfermedad), 18 de ellos en varones y 2 en mujeres.

En este sentido, la Consejería de Sanidad recuerda la importancia de un diagnóstico precoz para poder ofrecer a los pacientes el mejor tratamiento y abordaje de la enfermedad.

La principal vía de transmisión de la enfermedad en la actualidad es la vía sexual, mientras que se observa un descenso en el porcentaje de personas que adquieren la enfermedad por inyección de drogas u otras vías, según ha informado la Junta en nota de prensa.

Ante esta realidad, desde la Consejería de Sanidad se recuerda la importancia de mantener una actitud de responsabilidad en el terreno afectivo sexual, practicando sexo seguro, al tiempo que se recomienda el uso del preservativo como principal elemento de barrera, no solo para la transmisión del VIH, sino de otras enfermedades de transmisión sexual.

VIH

Castilla-La Mancha puso en marcha en 2008 un Sistema Especial de Vigilancia del VIH. Desde entonces y, hasta el 31 de diciembre de 2018, se han registrado en la región 1.000 nuevos diagnósticos de VIH, lo que supone una tasa media anual de 4,40 casos por 100.000 habitantes.

En el año 2018, se comunicaron al registro regional 87 casos, lo que supone una tasa de 4,28 casos por 100.000 habitantes, con una media de edad de 34 años.

Durante el pasado año, la provincia con mayor tasa de incidencia de VIH fue Albacete, con 5,91 casos por cada 100.000 habitantes, seguida por Guadalajara, , Cuenca y Ciudad Real.

De los nuevos diagnósticos, el 33,3 por ciento se concentra en la franja de edad de entre 30 y 39 años, el 23 por ciento entre 25 y 29 y el 14,9 por ciento en mayores de 50 años.

SIDA

En lo que respecta al SIDA, durante 2018 se diagnosticaron en Castilla-La Mancha 20 casos, de los que 18 corresponden a varones y 2 a mujeres, lo que supone una tasa anual de 9,8 casos por millón de habitantes.

El SIDA es una enfermedad que afecta sobre todo a personas del sexo masculino en las edades medias de la vida. Así, desde el inicio de la epidemia en los años 80 el 82,7 por ciento de los casos diagnosticados en Castilla-La Mancha corresponden a hombres, y el 53 por ciento del total de los casos son varones con edades comprendidas entre los 25 y los 39 años.