El elabora un indicador de incertidumbre con frecuencia mensual y para el ámbito de España, que integra cuatro dimensiones clave: desconfianza empresarial y del consumidor, volatilidad bursátil y de la prima en bonos, cambio económico y de expectativas, e incertidumbre mediática.

La gran ventaja comparativa de este indicador de incertidumbre de CEPREDE es que recoge integralmente las cuatro dimensiones de manera homogénea, de manera muy visual y bastante auto-explicativa. Por supuesto, cada una de ellas en sí mismas son muy interesantes y agrupan un total de once subindicadores relevantes.

En su última actualización, con datos disponibles del mes de junio, la incertidumbre global ha registrado un descenso de 11 puntos, alcanzando los 54, tras el fuerte incremento experimentado en mayo. Respecto a junio de 2017, la incertidumbre se encuentra en un nivel superior, con 10 puntos más.

El ligero descenso registrado en el mes de junio viene producido especialmente por la relajación de la incertidumbre en los mercados financieros, que se reduce en 57 puntos respecto al mes de mayo hasta alcanzar un valor de 40,4. Los demás componentes, por el contrario, muestran ligeros ascensos: la desconfianza empresarial y del consumidor se eleva ligeramente (+7 puntos), pero se mantiene en niveles bajos (9,6 puntos); la incertidumbre macroeconómica sigue con una tendencia al alza y se sitúa ya en los 66,2 puntos, y por último, la incertidumbre mediática continúa en máximos del periodo, entre otras cuestiones por la reciente formación del nuevo gobierno en España. En conjunto, el indicador CEPREDE de Incertidumbre global se ubica en una zona media con cromática amarilla-naranja. Respecto a los próximos meses, se estima que la incertidumbre se irá reduciendo en la segunda mitad del año hasta alcanzar valores que rondarán los 50 puntos