Aunque su intención es la de dirigirse por carta para solicitar una reunión cuanto antes, si tiene ocasión tratará de solicitar a los responsables de ambos organismos que es “urgente, vital” que se dinamicen unas obras que ya llegan “con 60 años de retraso”, ha señalado a Europa Press.

“Hay que dejar de recortar dinero porque llevamos años de retraso”, ha añadido Torrecilla, aludiendo a que la fecha marcada inicialmente data de cuatro años atrás y esperando que finalmente puedan estar este año tras el cambio de Gobierno.

Estas obras resolverían no sólo problemas de abastecimiento en cuanto a la cantidad de agua sino a la propia calidad de la misma. Algo que para este alcalde de la comarca ribereña tiene una gran importancia.

“Estamos bebiendo agua que en muchos casos tiene una calidad muy mala, con una muy justa potabilidad”, ha dicho el regidor de en referencia concreta a su municipio, donde debido a la situación de sequía de otros años, a veces se han visto obligados a “tomar más barro y arrenilla de las orillas que otra cosa”.

Además, ha añadido el gasto energético que ello les ha supuesto al tener que alargar la conducción de las tuberías. Algo que ha dicho que en cuanto se pongan en marcha las obras se resolverá porque son unas obras “vitales”.

Aunque este verano el presidente de los pueblos Ribereños no prevé problemas de abastecimiento en la comarca porque los pantanos y los manantiales han vuelto a tener agua, ha admitido que la política “se nutre de votos” y que estos están “más en la cuenca receptora que en la cedente”.

Por ello, tiene claro que si las decisiones con respecto a nuevos trasvases siguen siendo políticas, la cuenca cedente “siempre saldrá perdiendo”, pero si pasan a ser técnicas, que cree que es como debería ser, la situación podría cambiará.

Por último, Torrecilla está convencido de que este Gobierno hará más en favor la política hidráulica que el anterior “por poco que fuera”.