El incremento del 2,25% lo cobrarán todos los empleados públicos de todas las administraciones de manera lineal.

Respecto al 0,25% procedente de fondos adicionales, no todos los funcionarios se beneficiarán del mismo, ya que estará sujeto a negociaciones entre las organizaciones sindicales y cada administración. Este porcentaje tiene por objetivo la implantación de planes de mejora de la productividad y eficiencia.

El otro 0,25% está condicionado a la evolución del Producto Interior Bruto (PIB) del próximo año. Para poder cobrarlo entero, el PIB tendría que crecer en 2019 un 2,5% y la previsión es que lo haga un 2,3%.

El incremento del salario de los empleados públicos para 2019 es fruto de un acuerdo que los sindicatos alcanzaron con el , con como ministro de Hacienda, y que el Ejecutivo socialista se comprometió a aplicar.

El del pasado 21 de diciembre decidió aprobar un Real Decreto de medidas urgentes para hacer efectiva esta subida desde el próximo martes, evitando así que existiera un periodo de incertidumbre hasta aprobar la Ley de Presupuestos Generales del Estado de 2019.

Los sindicatos de la Función Pública habían reclamado al Gobierno que procediera a aprobar esta subida por decreto ante el retraso en la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado para 2019 y la consiguiente prórroga presupuestaria de los de 2018.

Las organizaciones sindicales no querían demoras en la aplicación de la subida salarial para los empleados públicos.

Dejar ésta en manos de los Presupuestos de 2019 o de un decreto posterior al mes de enero habría supuesto su aplicación con efectos retroactivos, una fórmula que ya se ha utilizado en otras ocasiones y que los sindicatos no querían que se repitiera.