Los actos han incluido a las 12.30 una misa en la iglesia de Sallent de Gállego, presidida por el Obispo de y , , y una ofrenda de flores que ha tenido lugar en el lugar del atentado.

La delegada de la AVT en Aragón, Lucía Ruiz, ha depositado tres velas: una por cada uno de los agentes fallecidos en el atentado de Sallent y otra por el resto de víctimas del terrorismo, para destacar la necesidad de no olvidarlas.

Julián Ruiz ha manifestado la necesidad de realizar “un homenaje a estos agentes que dieron su vida por salvaguardar la libertad de todos los españoles” para que “no quede jamás en el olvido”. “Las instituciones”, ha añadido, “tienen que colaborar y ayudar a las víctimas a seguir adelante. Sobre todo queremos que se esclarezcan los asesinatos de ETA, ya que hay más de 300 sin solucionar”.

Hasta la localidad se han desplazado los padres de y algunos de los compañeros que aquel día estaban en el cuartel, así como representantes de la , de instituciones y asociaciones aragonesas, y del consistorio de Sallent.

Su alcalde, Jesús Gericó, ha señalado que el atentado supuso un antes y después para la localidad. “Irene llevaba tres años con nosotros y él, estaba recién llegado. Forman parte de nuestra historia y no nos queda otra que no olvidar, y no dejar de acompañar a los familiares y amigos de Irene y José Ángel que, año tras año, se desplazan a nuestro pueblo”.