En declaraciones a Europa Press, Gascueña ha señalado que se trata de un caso aislado y no de un brote, y que el 90 por ciento de la población infantil está vacunada.

Todos los padres de alumnos del colegio han recibido una nota informando de que esta no es una enfermedad grave —a veces su sintomatología se confunde con un catarro— y que tiene tratamiento.