La rapidez en la actuación y en la adopción de medidas de control y prevención de los servicios de epidemiología de la Consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha tanto en el brote de Hepatitis A registrado en Albacete en marzo de 2017, como en los casos de Glomerulonefritis postestreptocócica en cuatro escolares de (Albacete), evitaron una difusión mayor de ambas enfermedades, tal y como ha recalcado hoy el director general de Salud Pública y Consumo, Manuel Tordera, durante su comparecencia en la Comisión de Sanidad de las Cortes regionales.

En relación a la Hepatitis A, y según ha explicado Tordera, se enmarca dentro de un brote multinacional que afectó a la mayor parte de países de , y que en el caso concreto de Albacete supuso el diagnóstico de 19 casos, de los que solo siete requirieron hospitalización, si bien, con una estancia media muy baja, de tan solo cuatro días, y sin que se registrara ningún fallecimiento o complicación grave.

En todo caso, analizada la cepa del virus que provocó este brote, se descartó que el contagio se produjera por consumo de alimentos o bebidas, y tuvo que ver, probablemente, por el contacto persona a persona.

Así, “la rápida intervención y la consiguiente aplicación de medidas de salud pública, como la inspección sistemática de establecimientos de hostelería, comercios y supermercados, o la aplicación estricta del protocolo preestablecido tras la declaración de los casos, permitieron controlar el brote en el mínimo tiempo posible”, ha explicado.

Pozo Cañada

Por otro lado, en relación a los casos en cuatro escolares de Pozo Cañada (Albacete) de Glomerulonefritis postestreptocócica, una secuela de la faringitis o de infecciones cutáneas provocadas por cepas nefritógenas de Estreptococo Pyogenes, el director general ha precisado que “una vez llevado a cabo el análisis microbiológico de las muestras, no puede hablarse de brote, sino de un clúster de casos, ya que las cepas implicadas eran diferentes”.

Asimismo, ha explicado que, una vez realizadas las pruebas de detección de la bacteria Estreptococo Pyogenes en todos los alumnos del Colegio Virgen del , se concluye que la prevalencia de portadores de esta bacteria en la población escolar de la localidad es similar a la observada en la población escolar española.

Así, ha asegurado que “la impecable actuación de la Sección de Epidemiología de Albacete permitió aplicar con extrema rapidez las medidas de control y prevención, consiguiendo que no se produjera ningún caso más de glomerulonefritis”, por lo que ha felicitado a los profesionales implicados.

UCI del Hospital de Cuenca

Junto al director general de Salud Pública y Consumo ha comparecido también el director general de Asistencia Sanitaria del (SESCAM), José Antonio Ballesteros, para dar cuenta de las actuaciones llevadas a cabo en el ante la presencia de la bacteria acinetobacter en su .

En este sentido, José Antonio Ballesteros ha señalado que el Hospital de Cuenca viene aplicando las medidas incluidas en la Guía Práctica sobre Precauciones de Aislamiento, aprobada por la Comisión de Infecciones del propio centro en agosto de 2012.

Estas medidas, que se han explicado en más de 30 reuniones y talleres con profesionales de las distintas categorías profesionales del centro y familiares de los pacientes, se dirigen a mejorar la limpieza y la higiene, tanto de la infraestructura como del personal y los visitantes, de manera que se ha logrado reducir un 70 por ciento el número de casos de contagio por acinetobacter.

Asimismo, el director general ha recordado que la prevalencia de casos de contagio por esta bacteria en el Hospital de Cuenca está por debajo de la media nacional y europea, y ha recalcado que “las infecciones nosocomiales son un problema a nivel global que está encima de la mesa de la y de la Unión Europea y para el que todos los sistemas sanitarios están adoptando medidas que permitan reducir su incidencia”.

Cirugía cardiaca

Otro de los asuntos abordados por la Comisión de Sanidad de las Cortes regionales este miércoles ha sido la situación de la cirugía cardiaca en la región. En este sentido, el director general de Asistencia Sanitaria ha recalcado que el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) “cumple sobradamente” con los criterios mínimos de calidad en materia de cirugía cardiaca marcados por la Sociedad de Cirugía Torácica y Cardiovascular.

Según ha explicado, la sociedad científica establece que “un cirujano debe realizar como mínimo 70 operaciones mayores al año, mientras que los cirujanos que forman parte del Servicio de de , de referencia para toda la región, realizaron en 2017 una media de 83,6 intervenciones de estas características, y nunca, desde su creación en 2003, intervinieron por debajo de este criterio de calidad”.

Todo ello, además, con una tasa de mortalidad de 1,35 pacientes por cada 100.000 habitantes, por debajo de la media del Sistema Nacional de Salud, que se sitúa en 1,41 pacientes.

Tal y como ha desgranado José Antonio Ballesteros, este servicio de referencia regional cuenta con cinco cirujanos que realizan guardias, de manera que está garantizada la atención continuada. Así, el servicio realiza una media que ronda las 400 intervenciones al año, con una media aproximada de 300 pacientes.