Calidad y humanización de la asistencia son dos principios que han de ir estrechamente unidos en la práctica diaria de los profesionales del (SESCAM), tal y como ha afirmado el director general de Calidad y Humanización de la Asistencia Sanitaria de la Consejería de Sanidad, , durante la inauguración del II Encuentro de Calidad Asistencial y Seguridad del Paciente, que se celebra simultáneamente con la VII Jornada de Calidad de la Sociedad Castellano-Manchega de Calidad Asistencial en el Hospital General Nuestra Señora del Prado de Talavera de la Reina.

En este sentido, el Plan de Humanización de la Consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha, engloba precisamente un conjunto de líneas de trabajo que abogan por mejorar la calidad de la atención a través de actuaciones que humanicen la asistencia sanitaria que se presta a los pacientes, así como garantizar el respeto, la dignidad y la intimidad de las personas.

Por otro lado, Gutiérrez ha recordado que se están dando los primeros pasos para el desarrollo de una Estrategia regional de Seguridad del Paciente, alineada con la Estrategia de Seguridad del Paciente del Sistema Nacional de Salud.

El director general ha explicado que “la evidencia nos muestra que no existen prácticas sanitarias completamente libres de riesgo”, por lo que es indispensable asumir como objetivo minimizar estos riesgos y crear una cultura de seguridad del paciente, evitando los posibles eventos adversos.

La adaptación a la realidad regional de la citada Estrategia se llevará a cabo por la Red de Expertos y Profesionales en Seguridad del Paciente, constituida recientemente, e integrada por 25 profesionales y expertos en distintas especialidades, incluyendo a una asociación de pacientes, con el objetivo de fomentar su participación en la toma de decisiones basadas en el conocimiento y la experiencia.

Junto a la futura Estrategia de Seguridad del Paciente de Castilla-La Mancha, se van a presentar distintos proyectos para alcanzar la excelencia de los cuidados, el control de los tratamientos farmacológicos, la asistencia al paciente crónico o el impacto de la puesta en marcha de equipos multidisciplinares para el seguimiento y mejora de estos pacientes, entre otros aspectos.