El Programa de Prevención de Consumo de Drogas a través del deporte es una forma efectiva de trasmitir a los jóvenes conocimientos acerca del daño que ocasiona el consumo de determinadas sustancias, al tiempo que se les plantean otras actividades, deportivas en este caso, de ocio saludable.

La Consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha puso en marcha distintas iniciativas en este sentido en el Plan Regional de Drogas 1996–1999, que han tenido continuidad en un programa más amplio en el Plan 2001–2005.

Así, desde el año 2001, la Dirección General de Planificación y Atención Socio-Sanitaria ha ampliado la oferta de actividades gracias al convenio firmado con la Fundación de Cultura y Deporte de Castilla-La Mancha, con validez hasta el año 2003.

El año pasado se celebraron 50 escuelas deportivas en otras tantas localidades de la región, donde participaron un total de 1.153 niños con edades comprendidas entre los 11 y los 17 años. El presupuesto que la Consejería de Sanidad invierte en esta actividad asciende a 177.304 euros.

Las escuelas deportivas están dotadas con el material didáctico y deportivo necesario para realizar de forma complementaria actividades deportivas y sesiones informativas. Con esto se pretende retrasar la edad de inicio en el consumo de drogas legales y reducirlo mediante la creación de hábitos saludables de ocupación del tiempo libre.

Los deportes más habituales que se practican son atletismo, fútbol sala, tenis de mesa, fútbol 7, baloncesto, balonmano, hockey sala, ciclismo, voleibol y multideporte. En estas actividades se incluyen mensajes preventivos por medio de anuncios publicitarios o el equipamiento de los participantes.

A lo largo del presente año 2002 se mantendrán todos los deportes mencionados, con especial incidencia en el atletismo. Además, y según ha informado el director general de Planificación y Atención Sociosanitaria, José Luis López, este año se ha incluido un anexo al convenio firmado con la Fundación de Cultura y Deporte para promocionar el atletismo e incluir mensajes preventivos en las actividades vinculadas a este deporte.

La oferta de actividades de ocio como alternativa al consumo de drogas, permite generar hábitos de vida saludables con el objetivo de que se mantengan en la edad adulta. Al mismo tiempo se permite a los jóvenes disfrutar de su tiempo libre sin que eso suponga el contacto con sustancias nocivas, e informarles de las consecuencias que supone el consumo de las mismas.