Sanroma destaca la mayor formación y participación social de las mujeres jóvenes respecto a generaciones anteriores
En la presentación del estudio “Situación de la mujer en Castilla-La Mancha. 2008”, en Toledo
El estudio realizado por el Instituto de la Mujer en colaboración con el Instituto de Estadística, constata la mejor preparación formativa de las mujeres para acceder al empleo, la desigualdad entre hombres y mujeres en los usos del tiempo, la mayor participación social de las mujeres y el alto conocimiento que la población castellano-manchega tiene de los recursos regionales contra la violencia de género.
La directora del Instituto de la Mujer, Ángela Sanroma, señaló hoy que Castilla-La Mancha cuenta con “la generación de mujeres mejor preparadas de la historia”, lo cual “demuestra el avance en igualdad experimentado gracias, en buena medida, a las políticas de igualdad aplicadas”.
Sanroma hizo estas declaraciones durante la presentación del estudio “Situación de la mujer en Castilla-La Mancha 2008”, elaborado junto al Instituto de Estadística regional, cuyo director, César Lalanda, también estuvo presente en la presentación.
La investigación realizada ha tomado en consideración la pluralidad y complejidad de los análisis sociales desde la perspectiva de género y para ello ha combinado dos fuentes de información cuantitativa: las estadísticas secundarias existentes y una encuesta realizada a una muestra representativa de 2000 mujeres y 2000 hombres de la región.
Durante su intervención, la directora explicó que el proceso democrático vivido en España, unido a las medidas específicas puestas en marcha por el Gobierno regional en favor de la igualdad, han permitido que hoy las castellano-manchegas estén insertadas en el ámbito público, tanto en el mercado laboral, en el ámbito educativo y en la esfera política y económica.
De este modo, desatacó la representación equilibrada de mujeres y hombres en el Gobierno y Parlamento regional y en las concejalías de nuestros ayuntamientos.
Asimismo, en referencia al estudio, Sanroma indicó que en nuestra región conviven “dos tipos de mujeres”, por un lado la “mujer antigua”, con una media de edad 64,7 años, que no dispone de estudios finalizados y, por otro, “la mujer nueva”, fruto de las nuevas dinámicas que trajo la democracia, con un nivel educativo para el acceso al empleo superior al de los hombres.
En este sentido, subrayó que el 31 por ciento de la población femenina activa de 16 años o más dispone de estudios universitario, frente al 21 por ciento de los varones.
Aún así, hizo referencia a los focos de desigualdad que siguen existiendo en el mercado de trabajo y que hacen que a partir de los 25 años, las mujeres sufran mayor déficit de igualdad de género en la actividad laboral.
La directora resaltó que las principales causas que alimentan esta desigualdad son las tasas de temporalidad, la renuncia al trabajo remunerado para dedicarse a las tareas domésticas o la brecha salarial.
“Es precisamente en materia de conciliación y corresponsabilidad donde se detecta una clara desigualdad entre hombres y mujeres”, afirmó Sanroma, quien ofreció una serie de datos que demuestran cómo las mujeres siguen cargando con la mayoría de las responsabilidades domésticas.
La directora ofreció resultados que indican cómo son en mayor parte las mujeres las que abandonan “voluntariamente” sus empleos o reducen sus jornadas por causas como son el cuidado de los hijos e hijas o el casamiento.
Aún así, Sanroma expuso que las mujeres tienen mayor percepción de la desigualdad dentro de los hogares que los varones, ya que mientras el 50 por ciento de las mujeres opinan que no hay equidad en el reparto de tareas domésticas, sólo lo piensa el 38 por ciento de los hombres.
Percepción de la violencia de género
En cuanto a la percepción que tiene la población castellano-manchega de la violencia de género a partir de la encuesta realizada, la directora destacó por considerarla significativa “la cierta opacidad que existe ante la violencia”, puesto que un 10,3 por ciento de los hombres y el 7,4 por ciento de las mujeres no quisieron responder a preguntas de esta tipología.
De las personas que contestaron, una clara mayoría percibe como “muy graves” todos los tipos de maltrato a la mujer, y especialmente, el acoso sexual.
De los datos obtenidos, se constata que el conocimiento de algún caso de maltrato es superior en las zonas urbanas y que es la población joven la que más conocimiento tiene de algún caso cercano de maltrato. En todos los grupos de edad, son las mujeres quienes dicen disponer de más conocimiento de casos cercanos de maltrato que los hombres.
Respecto al conocimiento de los recursos de los que dispone el Gobierno regional para hacer frente al maltrato, los resultados son muy favorecedores, puesto que el 82 por ciento de las mujeres y el 78 por ciento de los hombres conocen alguno de los servicios públicos.
Los recursos más conocidos son las casas de acogida y son las áreas urbanas las que demuestran un gran conocimiento con un 86 por ciento, respecto al 72 por ciento del grado de conocimiento en las zonas rurales.
En este aspecto, también es la población joven la que dispone de mayor conocimiento y en todos los grupos de edad son las mujeres las más informadas.







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