Se trata de la sexta oleada de la integración, que tendrá lugar entre el 17 y el 19 de mayo y en la que 350 sucursales de estas siete regiones se sumarán a las 600 oficinas procedentes de Popular que el grupo ya ha integrado.

Así, a partir de la semana que viene operarán bajo los sistemas de Santander un total de 950 oficinas de la red de Popular que se ubicaban en los territorios de , , , País Vasco, Cataluña, Canarias, Aragón, Navarra, La Rioja, Comunidad Valenciana, Baleares, Región de Murcia y Castilla-La Mancha.

Esto representa alrededor del 63% de las más de 1.500 oficinas que tenía Popular en España en el momento de su adquisición por parte del grupo presidido por en junio de 2017.

El proceso de integración tecnológica está dividido en nueve fases, por lo que, una vez se complete la oleada de este fin de semana, solo quedarán pendientes de integrar tres más.

Desde el banco prevén que la séptima oleada tenga lugar el fin de semana del 14 al 16 de junio en la Comunidad de y en Castilla y , donde el número de sucursales ronda también las 350. La última oleada se acometerá en el mes de julio y el proceso de integración tecnológica se dará así por finalizado.

EL ERE, UNA VEZ SE COMPLETE LA INTEGRACIÓN

Banco Popular desapareció como entidad jurídica el pasado mes de septiembre, momento en que todas las oficinas pasaron a añadir en sus rótulos la firma Santander. La intención es que las marcas Popular y Pastor desaparezcan, pero no es hasta que se completa la integración tecnológica en una oficina cuando el grupo cambia el cartel de la sucursal por el del resto de oficinas de Santander.

Debido a las redundancias que ha ocasionado la fusión, Santander ha planteado un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que, en principio, afectará a 3.713 empleos y 1.150 oficinas.

La fase formal de consultas se iniciará el 23 de mayo, por lo que los sindicatos y la dirección del banco cuentan con alrededor de un mes y medio para llegar a un acuerdo. En cualquier caso, la entidad cántabra ha asegurado que el reajuste no se ejecutará hasta la segunda mitad del año, una vez que se haya completado la integración tecnológica.

En este sentido, desde Santander han confirmado que el plan de la entidad es integrar la totalidad de oficinas procedentes de la red de Banco Popular y, a continuación, proceder al cierre de las oficinas afectadas por la reestructuración.