Así lo ha indicado en rueda de prensa la secretaria provincial de Satse, , la responsable autonómica de Igualdad de Satse, , y el secretario regional de Satse, .

Según ha concretado Torrejón, el sindicato ha solicitado al Sescam que lleve a cabo medidas encaminadas a proteger los derechos de este colectivo ante estas situaciones que, bajo su punto de vista, ponen en riesgo su salud y la de sus futuros hijos.

Por este motivo, Satse ha lanzado una campaña para informar a los profesionales de enfermería y fisioterapia de sus derechos durante el embarazo, la lactancia y los permisos de maternidad y paternidad, así como para vigilar por la correcta aplicación del Plan Conciclia de la Junta en los centros sanitarios de la región.

Torrejón ha recordado que la enfermería es un colectivo mayoritariamente femenino, pues un 85 por ciento de los profesionales son mujeres con más necesidades a la hora de conciliar o que encuentran problemas a la hora de ver concedido el permiso por riesgo en su embarazo, entre otros motivos, por diferencias de criterio en cuanto a la semana de concesión o por valoración de la Inspección del (INSS) o de la mutua, al no existir protocolos con reglas uniformes.

En ese sentido, ha señalado que la concesión de este permiso por riesgo en el embarazo suele demorarse en exceso, con una variabilidad “significativa” según el servicio (UCIs, Urgencias, etc) o el centro sanitario donde se trabaja, y ha denunciado la ausencia de puestos de trabajo regulados para que puedan ser desempeñados por las trabajadoras embarazadas durante los meses de gestación.

Para Gemma Torrejón, el trabajo por turnos es un condicionante para estos profesionales a la hora de interpretar la norma dentro del trabajo. “Tenemos una jornada ordinaria, otra complementaria, noches, festivos. Eso a veces da lugar a interpretaciones diferentes para aplicar una regulación u otra y genera problemas”, ha afirmado.

Además, ha lamentado la elevada tasa de temporalidad, con contrataciones por días o por semanas, lo que “hace inviable” solicitar reducciones de jornada.

En coherencia con lo anterior, ha reclamado al Sescam que se identifiquen los puestos exentos de riesgo en cada centro, que realice una planificación de la actividad preventiva dirigida a embarazadas y durante la lactancia y que se imparta formación sobre riesgos laborales en estas situaciones.

Del mismo modo, Torrejón ha reivindicado la necesidad de que el Satse tenga capacidad para negociar en la Mesa General de Función Pública, para lo que se precisa una representación global del 10 por ciento.

A su vez, se ha quejado de que estos profesionales no reciben una información y una formación “adecuada” por parte de la administración en relación a sus derechos.

‘TUS DERECHOS, TU FAMILIA, TU SALUD’

De esa ausencia de información, nace la campaña lanzada por Satse, que lleva por lema ‘Tus derechos, tu familia y tu salud’, dirigida a enfermeros y fisioterapeutas en situación de gestación o permiso de maternidad o paternidad con la intención de informar sobre los derechos y las medidas de protección a las que estos trabajadores pueden acogerse, según ha explicado la responsable autonómica de Igualdad de Satse, Carmen Guerrero.

La campaña, lanzada hace un mes, incluye la publicación de la guía informativa ‘Embarazo y lactancia en Castilla-La Mancha’, de la que se han editado tres mil ejemplares, que recoge la normativa que regula los derechos de los profesionales sanitarios para la protección del embarazo, la maternidad, la paternidad y la lactancia, además de los permisos, prestaciones y otras medidas de aplicación en esta materia.

Con ello, se persigue que los profesionales puedan ejercer los derechos contemplados en el II Plan Concilia y velar por su correcta aplicación en los centros sanitarios para, en caso contrario, ha enfatizado Guerrero, denunciar a la Inspección de Trabajo.

Por su parte, el secretario regional de Satse, Juan Francisco Ruiz, ha relatado el caso de una conductora de UVI Móvil, que dio a luz a un bebé con problemas de corazón y su médico le recomendó la lactancia materna, algo incompatible con su jornada laboral.

La gerencia en la que trabajaba pensó que no era una actividad de riesgo para la lactancia materna y, tras la denegación de la Inspección de Trabajo, del INSS y cuatro años de litigio en los tribunales, el Supremo reconoció que no era una actividad de riesgo y que la protección del menor era prioritaria.