Así, desde el sábado 3 al lunes 5, una borrasca atlántica llegará por el suroeste a la Península y dejará precipitaciones en la mayor parte del país que empezarán por Canarias y el suroeste de la Península el sábado para extenderse al resto a lo largo del domingo y del lunes.

Además, señala que las precipitaciones podrán ser “localmente fuertes o persistentes” y con tormentas en distintos puntos del cuadrante suroeste, área del Estrecho y en solo el sábado en Canarias y, a partir del domingo en el área mediterránea peninsular.

La AEMET apunta que las precipitaciones serán “más débiles y dispersas” cuanto más al norte y que serán poco probables en puntos del extremo norte. En cuanto a las nevadas, espera que se limitarán a las zonas de alta montaña, es decir, por encima de 1.800 a 2.000 metros.

En cuanto a las temperaturas, la AEMET espera pocos cambios y predominará el viento de componente sur y este que podría tener intervalos de fuerte en el litoral del sur y del este de la Península, y Canarias, zonas donde puede haber mal estado de la mar.

Respecto a la segunda parte de la semana de la Constitución y La Inmaculada, la AEMET ve que el día 6 habrá una “probabilidad alta” y de forma “bastante generalizada” en que se producirá una “notable estabilización de la atmósfera” aunque seguirá la probabilidad de precipitaciones en puntos del área mediterránea, principalmente del litoral y Baleares y tenderá a disminuir los días siguientes.

Mientras, en Canarias las lluvias débiles afectarán probablemente, especialmente al norte del archipiélago. Sin embargo, en el resto de las zonas se mantendrá el tiempo estable, con pocas nubes excepto en zonas más o menos amplias del interior peninsular donde habrá brumas o nieblas localmente persistentes.

Finalmente, a partir del día 6 y con la situación anticiclónica prevista, la AEMET ha indicado que las temperaturas nocturnas descenderán “claramente” mientras que las diurnas subirán “ligeramente”.