El Servicio de Salud de Castilla- va a elaborar un protocolo sobre implantes cocleares en el ámbito de la Comunidad Autónoma con el fin de seguir mejorando la calidad de esta prestación que se ofrece a los pacientes con problemas auditivos que lo precisan.

El ha acogido recientemente una reunión, liderada por la Dirección General de Asistencia Sanitaria del SESCAM, en la que han participado las direcciones médicas y los servicios de de las Gerencias de Área Integrada de Albacete, Alcázar de San Juan y Ciudad Real, y en la que se ha acordado la constitución de un grupo de trabajo como primer paso para diseñar este documento.

El implante coclear es un dispositivo que suple la función del caracol (cóclea) en el oído interno cuando éste está severamente dañado. Recoge el sonido exterior y lo transforma en impulsos eléctricos que transmite el nervio auditivo para que el cerebro perciba una sensación sonora.

El nuevo protocolo regional servirá para orientar el trabajo de todo el personal implicado en el proceso de implantación de estos dispositivos, de tal manera que evitará la dispersión de esfuerzos y recogerá de manera minuciosa todas las etapas del procedimiento.

Así, incluirá el estudio y selección de pacientes que se pueden beneficiar desde un punto de vista clínico de esta prestación, (integración de criterios clínicos, audiométricos, psicológicos y socioeconómicos), así como las nuevas indicaciones (implantación bilateral, edades extremas, sordera unilateral y sorderas parciales).

Además, contemplará aspectos como la rehabilitación del implantado (procedimientos, cronograma, control evolutivo y criterios de selección del personal rehabilitador), y el seguimiento clínico del paciente implantado (adquisición de equipos y repuestos).

Será la primera vez que se establezca en Castilla-La Mancha un protocolo regional de implantes cocleares, lo que permitirá mejorar de forma notable la calidad de esta prestación, evitando desplazamientos innecesarios de los pacientes a otros hospitales de España.

Más ventajas

Además de evitar derivaciones a centros implantadores fuera de la región, con este nuevo protocolo se pretende también optimizar las indicaciones de los implantes para evitar posibles desigualdades en el acceso a la implantación y fijar el estándar de calidad que debe cumplir la rehabilitación de los pacientes implantados.

Por otro lado, con esta nueva estrategia se establecerán unos requisitos de formación y experiencia específicas que deberá reunir el personal sanitario encargado de la rehabilitación. Además, se unificarán los procedimientos de medición de resultados funcionales y se establecerán controles periódicos de calidad de la rehabilitación, entre otras cuestiones.

Por último, en el protocolo también se establecerán unos criterios uniformes en el manejo de pacientes complejos (con déficits multisensoriales y malformaciones de oído interno, entre otros).

La tecnología de los implantes cocleares está en continua evolución, lo que permite que los resultados auditivos sean cada vez mejores. La revolución tecnológica en esta clase de dispositivos, además de la mejora de la técnica quirúrgica y la disminución del riesgo de complicaciones durante el postoperatorio, ha permitido que su uso esté extendido: implantación bilateral, hipoacusias unilaterales y ciertas neuropatías auditivas.

La intervención quirúrgica puede durar unas dos horas y se realiza mediante anestesia general. Según los casos, a los dos días de estancia en el Hospital, el paciente es dado de alta y aproximadamente a las cuatro semanas se realiza el inicio de la nueva audición.

Un equipo multidisciplinar participa en todo este proceso, tanto antes como después del implante: otorrinolaringólogos, neurofisiólogos, logopedas, psicólogos, médicos de Atención Primaria y especialistas en radiodiagnóstico.