, 3 de noviembre de 2018.- El (SESCAM), a través de la , ha celebrado recientemente la octava edición del curso ‘Humanización de las relaciones con familiares en situaciones críticas y de potenciales donantes’, que en esta ocasión se ha dirigido a auxiliares de Enfermería y celadores de sus centros sanitarios.

Esta iniciativa, que cuenta con la colaboración de la (ONT), se incluye dentro de la estrategia del para la humanización del sistema sanitario público regional.

El curso, en el que han participado una veintena de profesionales de ambas categorías, consta de una parte teórica y otra práctica, en la que se llevan a cabo ejercicios destinados a desarrollar la habilidad del interlocutor en las relaciones con las familias de pacientes en situaciones críticas o que acaban de fallecer.

Así, se ha ahondado en el conocimiento de las distintas fases de duelo, así como las posibles reacciones de los familiares para poder establecer una relación de ayuda con ellos.

Además, se ofrecen a los profesionales que participan en este curso los conocimientos necesarios sobre los beneficios de los trasplantes y el valor positivo de sus resultados, así como la transmisión de los mismos a las familias de los potenciales donantes.

Dinámica formativa

Durante el desarrollo del curso se recrean situaciones reales, de manera que se orienta a los profesionales para, mediante estrategias de comunicación verbal y no verbal, poder ofrecer a las familias el apoyo emocional deseado en tan difíciles momentos, favoreciendo además las actitudes positivas hacia la donación de órganos, aunque siempre con el máximo respeto de su voluntad.

Además de cuestiones como la reacción ante el dolor, actitudes y sentimientos asociados a la pérdida y separación del ser querido, los profesionales, junto a los profesores, han desarrollado escenificaciones y análisis grupales para entender de una manera más práctica estas situaciones complejas.

Con este curso, el Gobierno de Castilla-La Mancha continúa construyendo entornos sanitarios más cercanos para pacientes y familiares, y busca a través de ellos seguir mejorando las cifras de donaciones y trasplantes realizados en Castilla-La Mancha para dar o mejorar la vida de los pacientes.

El pasado año 2017, las negativas familiares a la donación se situaron en Castilla-La Mancha un 9,22 por ciento por debajo de la media nacional por segundo año consecutivo, y hasta 45 puntos por debajo de la registrada hace quince años.

Estas cifras dan muestra de la mayor concienciación ciudadana en este aspecto, así como el éxito en la labor que realizan los profesionales del entorno sanitario implicados en este proceso.