El director general de Soliss, , ha recordado cómo un 16 de abril de 1933 ocho empresarios toledanos crearon una empresa para “proteger los seguros laborales de sus empleados”, la semilla de Soliss.

Barbé se ha mostrado “contento y orgulloso” de ser una empresa regional con “una enorme responsabilidad de entregar este legado a generaciones futuras para seguir generando empleo y riqueza en la región”.

Entre los retos a corto plazo, el principal es la adaptación tecnológica, en un contexto en el que “grandes monstruos de la tecnología irrumpen en el mercado”.

De su lado, el director general de Solimat, Ángel Nicolás, ha aprovechado el acto para hacer un llamamiento a la sociedad castellano-manchega para que “consuma” no sólo productos de su tierra, sino también “mutua y aseguradora” de la Comunidad Autónoma.

En palabras de Nicolás, toda vez que en los años 90 se produce la “bifurcación” entre Soliss y Solimat, ambas entidades “han seguido creciendo con un modelo de resultados” que coloca a estas marcas “en una posición de primera” cada una en su negociado.

“Gracias a todos los que han hecho que Soliss y Solimat sean hoy dos empresas excelentes”, ha indicado Nicolás al final de su alocución.

También ha intervenido , presidente de Soliss, quien ha tenido palabras de recuerdo para los impulsores de la idea —Julio , Pedro Pintado, Toribio Palomino y Mariano de la Cruz—, quienes “pusieron los cimientos” de lo que ahora son las dos entidades.

Su homólogo de Solimat, José Luis Martínez Paniagua, ha cerrado el acto para poner el acento en la importancia de este acto. “Pocas empresas pueden decir que cumplen 85 años y además habiendo crecido. Ahora somos dos entidades diferentes, pero fuimos una, y esa unión nunca la olvidaremos”, ha manifestado.