Cerca de medio centenar de alumnos de entre 8 y 10 años del ‘San José de Calasanz’, de Los Yébenes, así como una veintena de escolares del centro educativo ‘Inmaculada Concepción’, de la localidad toledana de Totanés; junto a sus profesores, el alcalde de Los Yébenes, y miembros de la corporación local, así como el director provincial de , , agentes medioambientales y profesionales del centro de El Chaparrillo, entre otros, han participado en la jornada de este martes de una “experiencia irrepetible” en Los Montes de Toledo, donde Bubu, un joven macho, ha sido devuelto a su hábitat natural.

Martínez Arroyo ha destacado la importancia para los niños y niñas de esta actividad desarrollada hoy ya que en el futuro serán ellos los “ciudadanos del mañana” que se enfrentarán al reto de “conservar nuestro planeta y lucharán contra el cambio climático”, porque el “medio ambiente es una tarea imprescindible para la Humanidad”.

La acción realizada hoy ha sido posible por el trabajo que se desarrolla en los centros de recuperación de fauna existentes en la región, por los agentes medioambientales y todos los profesionales y técnicos que “hacen que Castilla-La Mancha sea una región muy rica, también, en biodiversidad y medio ambiente”. Y es que, en cifras, cada año llegan a los centros de recuperación 2.000 aves de las cuales se recuperan satisfactoriamente dos terceras partes, volviendo a su medio natural.

Además, para seguir avanzando en la conservación de especies como el buitre negro, el consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural ha informado de que se han puesto a disposición para las compañías eléctricas 2,5 millones de euros para evitar accidentes de la avifauna con los tendidos eléctricos en aquellas zonas de mayor tránsito de especies como el águila imperial o el propio buitre negro. El objetivo no es otro aislarlos o soterrarlos en el caso de que sean necesarios para reducir el número de accidentes.

Bubu, el joven buitre negro reintroducido hoy en su medio natural fue localizado en noviembre del año pasado el término municipal de El Ballestero, en Albacete, con problemas de movilidad y deshidratado, según ha informado la Junta en nota de prensa.

El ejemplar ya contaba con un GPS que facilitó su localización, siendo ingresado en el Centro de Recuperación de donde se le han realizado cuidados intensivos en la UCI del Centro para estabilizarlo y posteriormente, una vez que pudo alimentarse solo, comenzó su rehabilitación, la cual se ha completado en el último mes y medio en el (Ciudad Real).

Este martes, ha vuelto a abrir sus alas en los Montes de Toledo donde se ha reunido con otros ejemplares de su especie.