En rueda de prensa, ha lamentado que la estrategia nacional “haya vuelto al corto plazo” y que se lleven “las primeras cuatro gotas” que han caído, toda vez que el problema es “estructural”.

“Hoy por el canal va más agua que por el río, y hay tantos desperfectos en el trasvase como para decir que se despilfarra el agua que le quitan al Tajo. Entendemos las necesidades del Levante y de los regantes, pero también de los regantes de Castilla-La Mancha que llevan años esperando nuevos regadíos”, ha manifestado.

En este punto ha vuelto a reivindicar el uso de las desaladoras, ya que en los últimos meses han “salvado” la situación. “Es hora de plantear que las desaladoras sean la solución definitiva y no la solución provisional”.