El 10 de junio del 2017 dio comienzo un proceso de huelga novedoso, con un cien por cien de servicios mínimos. La Asociación Fuensanta se engloba dentro del sector social y que no es una empresa al uso, es decir, no es una fábrica que ve paralizada su producción, según ha informado CCOO en nota de prensa.

Tras el recurso impuesto por la Asociación Fuensanta, el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Macnha dictaminó que el cien por cien de servicios mínimos era “abusivo, no pudiéndose considerar está, como una huelga al uso”.

Ante esta nueva situación, la parte social propuso una renegociación de los servicios mínimos, a la que la Asociación Fuensanta “se negó en varias reuniones que se mantuvieron entre los meses de diciembre y enero”.

Finalmente, añade que la Asociación Fuensanta no pudo “eludir” sus obligaciones y acabó “imponiendo” unos nuevos servicios mínimos del 60 por ciento para el personal de atención directa y del 50 por ciento para el personal de administración y servicios. Iniciándose esta nueva situación el pasado 12 de febrero del 2019.

En el caso del personal de atención directa, el sindicato apunta que el porcentaje establecido “dista mucho del demandado por la parte social” que era del 80 por ciento, debido a que los trabajadores quieren “a toda costa que el conflicto repercuta lo menos posible en las personas usuarias del servicio”.

Lamentablemente, la decisión unilateral por parte de la Asociación Fuensanta de establecer el 60 por ciento “deja muy claro que no les importa mucho la calidad del servicio y la atención que se presta a los más de los 200 usuarios que conforman la Asociación Fuensanta”.

Además de esta situación de huelga se están produciendo “numerosas bajas de larga duración que no se están cubriendo, lo que agrava en demasía la situación que están sufriendo las personas usuarias del servicio y supone, a la vez, un aumento del estrés y de la presión que tienen que sufrir los trabajadores al tener que asumir el trabajo de los compañeros que se encuentran de baja”, apunta CCOO.

Esta semana, según el sindicato, un trabajador ha sufrido un infarto en pleno ejercicio de su trabajo, que se detectó a tiempo y los servicios médicos actuaron con rapidez, pudiendo ser operado de urgencia inmediatamente.

“Pensamos que en toda esta dantesca situación que se vive a diario en el seno de la Asociación Fuensanta tendrán algo que decir las administraciones públicas, porque no podemos olvidarnos que la Asociación Fuensanta se financia con dinero público, fruto de las subvenciones que recibe de la Junta de Comunidades, Diputación y Ayuntamiento”, han señalado.

En este sentido, CCOO ha dicho que por esta circunstancia la Asociación Fuensanta “deberá devolver a las administraciones la parte de salario de los trabajadores que se está ahorrando fruto tanto del ejercicio del derecho a huelga que se está llevando a cabo como fruto de la no cobertura de las bajas de larga duración que se están produciendo”.