Para la responsable de UGT, la propuesta ideal es la de “un permiso retribuido e intransferible de al menos cuatro meses para cada uno de los progenitores, tal y como establecía la propuesta original de ”, que no fue atendida por el anterior y que, sin embargo, “sí ha sido establecida como objetivo para los empleados públicos de la Junta de Andalucía”.

Como ha recordado Higinia García, en su propuesta la Comisión Europea perseguía que los 27 estados miembros llevasen a sus legislaciones nacionales “que la baja de maternidad y paternidad de cuatro meses fuese remunerada, dejase de considerarse una excedencia y durante su disfrute tuviese, al menos, las mismas condiciones económicas que las de una baja médica”, al tiempo que se disfrutase hasta que los hijos tuvieran 12 años (no hasta los ocho, como hasta ahora) y “que esos cuatro meses no fuesen cedidos a la pareja, en un intento de involucrar más a los hombres en el cuidado de los hijos”.

No en vano, ha recordado la responsable de UGT, en la media de , el 31,5% de las mujeres tiene trabajos a tiempo parcial, por sólo el 8,2% de los hombres y sólo un poco más del 50% de las mujeres trabaja a tiempo completo, frente al 71.2% de los hombres. El “cuidado de los hijos” explica casi el 20% de la inactividad de las mujeres, por sólo el 2% de los hombres, además de que la tasa de empleo de las mujeres con un hijo menor de seis años era en 2015 casi nueve puntos inferior a las de las mujeres sin hijos. “Son aspectos que corregiría un permiso de paternidad de igual duración que el de maternidad”, ha insistido.

Otro aspecto que critica Higinia García es que la reforma del permiso de paternidad ha sido “parcial”, porque ha olvidado colectivos como el de “trabajadores autónomos, que como mucho pueden aspirar a disfrutar de una mes de baja, durante el que estarían exentos de pagar su cuota mensual a la Seguridad Social” y que para solicitarlo deberán estar al día en el pago de su cuota de autónomo y tener un mínimo de cotización de 180 días en los últimos siete años o 360 días a lo largo de toda la vida laboral. “En tanto no se encuentren fórmulas para equiparar permisos al conjunto de trabajadores, los avances sociales en la corresponsabilidad de la crianza de los hijos serán limitados”, ha resaltado la responsable de UGT.

Tras la publicación el pasado 4 de julio en el Boletín Oficial del Estado (BOE) de la Ley 6/2018 de Presupuestos Generales del Estado, aprobada por el Congreso el pasado 28 de junio, se ha producido una modificación del Estatuto de los Trabajadores (ET) y del Estatuto Básico del Empleado Público (EBEP) en relación con la “corresponsabilidad en las tareas de cuidado de los hijos”, que establece la duración del permiso de paternidad en cinco semanas, “ampliables en dos días más por cada hijo o hija en los supuestos de parto, adopción, guarda con fines de adopción o acogimiento múltiple”.

Desde el pasado 5 de julio en que entró en vigor, como novedad, el permiso de paternidad se amplía de cuatro a cinco semanas y se permite “fraccionar el disfrute de la última semana de forma independiente en otro momento dentro de los nueve meses siguientes al nacimiento o resolución de adopción o acogimiento”.

En el caso de los trabajadores por cuenta ajena, amparados por el ET, para fraccionar el disfrute de la última semana es necesario el acuerdo entre empresario y trabajador. Para los empleados públicos, disfrutar la quita semana de forma independiente, en otro momento, dentro de los nueve meses siguientes al nacimiento o resolución de adopción o acogimiento, es necesario que se le autorice por la Administración en la que preste servicios de acuerdo a los términos previstos en su normativa, tras la modificación del EBEP.

“Esta ampliación es un avance insuficiente –ha señalado la responsable de UGT- y solo con el progresivo incremento de los periodos de permiso de paternidad hasta igualarlos con los de maternidad, será efectivo el avance hacia la igualdad de género entre hombres y mujeres, que establece la Ley para la Igualdad de 2007”.