Dichas medidas, ha informado en nota de prensa el sindicato, contemplan el cierre de 17 oficinas en Castilla-La Mancha y el despido de 63 trabajadores, pero también varias modificaciones sustanciales en las condiciones de trabajo para los que permanecerán en su puesto.

Estas modificaciones van desde la apertura de más tardes a la semana y el aumento de más oficinas y centros con horario singular hasta el mantenimiento de oficinas rurales “solo si se logra abaratarlas y ampliar la movilidad geográfica”.

UGT tacha estas medidas de “crueles” y señala que los datos aportados por la consultora externa son “contradictorios” con los reflejados en el Plan Estratégico: “No puede ser que ante los inversores y accionistas se diga que somos los mejores y que pagaremos más dividendos mientras que a los trabajadores se les dice justo lo contrario y se les pretende pagar menos en las nóminas”, ha indicado el sindicato.