A juicio de ambos sindicatos, 2019 ha sido un “mal año” en materia de incendios forestales en la Comunidad Autónoma, con un “importante” crecimiento con respecto al 2018. Entre el 1 de enero de este año y hasta el 8 de septiembre —según los últimos datos—, en Castilla-La Mancha se han producido un total de 783 siniestros, un 60,45% más que en el mismo periodo del año anterior.

De los 783 siniestros, 206 han sido incendios (casi el doble que el año pasado en números absolutos, un 98% más que en 2018) y 577 conatos (un 50,26% más). Estos han afectado en el citado periodo a 6.722 hectáreas de vegetación forestal, más de 5.600 más que en el año anterior, y 1.689 de vegetación no forestal, 964 más que en 2018.