Así lo ha puesto de manifiesto la presidenta de , , quien, en una entrevista con Europa Press, ha asegurado que, pese a que el trabajo del Ejecutivo autonómico con la infancia es “muy transversal” en educación, sanidad o bienestar social, esta agencia de la cuenta con una metodología para calcular “lo que se invierte en infancia en la región”.

“Solo se necesita tiempo y técnicos para realizarlo”, ha declarado Díaz, antes de agregar que este ejercicio contribuirá tanto a determinar las necesidades de inversión como a evaluar si es equitativa la cantidad de dinero que se consigna actualmente.

Tras valorar las “múltiples” medidas que la Administración regional está implementando en pro de la infancia a través de la Consejería de Bienestar Social, Asunción Díaz ha dejado claro que todavía muchas familias sufren los estragos de la crisis económica, tanto es así que, según la tasa Arope, el 41,6 por ciento de los niños de la región viven en riesgo de pobreza o exclusión social.

No poder atender gastos extraordinarios, tomarse una semana de vacaciones o comer proteínas al menos dos veces a la semana son algunos de los problemas a los que se enfrentan muchos hogares de la comunidad autónoma, ha sostenido la presidenta de Unicef en la región, para añadir que afrontar el recibo de la luz o la hipoteca sigue siendo un reto para muchos castellanomanchegos, lo que repercute en el bienestar de los más pequeños.

Otra de las preocupaciones de Unicef es el acoso escolar, de ahí la importancia, ha enfatizado Díaz, de formar a los profesores, a los alumnos y a los padres en aras de “reducir este tipo de prácticas”.

En materia educativa, ha animado a los colegios e institutos de la región a solicitar el reconocimiento como Centros Referentes de Educación en derechos de infancia y ciudadanía global. Hasta la fecha, cuatro centros educativos de la región cuentan con esta acreditación.

COMPROMISO POLÍTICO Y CONCIENCIACIÓN SOCIAL

Y es que “un niño tiene derecho a la reunificación familiar, a una educación reglada que cubra sus necesidades de formación, a transmitir sus necesidades, a no ser discriminado y a no trabajar antes de su mayoría de edad”, derechos para cuyo cumplimiento Asunción Díaz reclama compromiso político y concienciación social.

También se trabaja con el fin de garantizar el acceso a la educación infantil de 0 a 3 años, algo “esencial” de cara a “sentar las bases para tener éxito escolar en niveles posteriores del sistema educativo”.

Precisamente, esta es una de las medidas por las que apuesta Unicef, que cuenta en Castilla-La Mancha con nueve voluntarios operativos, como Marta Horcajuelo, quien ha explicado a Europa Press que la tarea que desempeña en este organismo es “muy gratificante porque siempre reconforta ayudar a los niños”.

Su labor se centra básicamente en gestionar el voluntariado de la región, tanto los fijos como los eventuales que participan en acciones concretas, y en compartir su tiempo en eventos para recaudar fondos, algo que requiere de trabajo y compromiso, pues “es una forma de colaborar con la gente que más lo necesita”.