La escritora ciudadrealeña Ángela Vallvey reedita desde un enfoque feminista once cuentos clásicos infantiles en los que “actualiza” el papel de los personajes femeninos para convertirlos en las protagonistas y en “heroínas libres y dueñas de su destino”. “Somos sujetos activos, no objetos sumisos con vocación de útero andante ni personajes secundarios de las historias”, reivindica la autora en una entrevista con Europa Press.

‘El chulazo durmiente’, ‘La Princesa Poligonera y el Guisante Emoticono’ o ’ Blancanieves y las siete gigantas’ son algunos de los relatos incluidos en ‘Cuentos Clásicos Feministas’ de Arzalia Ediciones, el último libro de Vallvey, ganadora del Premio Nadal en 2002 con ‘Los estados carenciales’. “Me parecía que era interesante y divertido correr el riesgo de hacer otra mirada y ponerlas como heroínas feministas que pasan por lo suyo, pero siempre sacan recursos de su valía personal, no como subordinadas”, señala la escritora

Desde esta mirada, transforma “esos roles clásicos de subordinación y sumisión” que, a su juicio, están presentes en muchos cuentos infantiles, desde ‘La Sirenita’ y ‘Cenicienta’ hasta ‘La Ratita Presumida’, así como los “estereotipos perjudiciales” que “se inculcan” en narraciones infantiles como la historia de ‘El Patito Feo’.

A lo largo de las once historias, la finalista del Premio Planeta en 2008 con ‘Muerte entre poetas’ pone sobre la mesa los “problemas y desafíos” a los que las mujeres se enfrentan en la actualidad, como el abuso sexual, la mentalidad del patriarcado o la trata de seres humanos.

EL LOBO DE CAPERUCITA ES HUMANO

Así, convierte a Caperucita Roja en una joven adolescente que, paseando por el bosque, se topa con un corruptor de menores — “un lobo humano”, agrega Vallvey—; y transforma a la Cenicienta en una chica que, al final, se niega a comprometerse con un muchacho y elige “volar” por sí misma. “Siguen siendo muy potentes los mensajes que llegan a las mujeres y que dicen que la mujer no es nada sin un hombre y que el amor lo es todo en la vida”, lamenta la escritora.

También pone sobre la mesa en muchas de sus historias diversos temas sociales, como el ecologismo y la contaminación — en ‘La Reina de las Nieves y el cambio climático’— así como el narcotráfico, la crisis económica y el desempleo. “Esa es la vida real”, argumenta Vallvey, que escribe el cuento ‘Cenicienta y el reality show’ con el hada madrina en huelga, lo que le impide poder ayudar a la protagonista. “Las protagonistas van sobreviviendo y, como en la vida, no es nada fácil porque la magia no existe”, destaca.

En el cuento ‘La Sirenita y el problema del cuerpo de la mujer’, la escritora narra el “peligro” de los estereotipos y la “brutal” sexualización que, en su opinión, sufre la mujer en la actualidad. “No es ‘ser o no ser’, es ‘ser guapa o no ser’, y es terrible. Como si fuese el único valor de las mujeres y sólo ofreciésemos cuerpo”, señala a Europa Press Vallvey, que reivindica la necesidad de “liberar a la mujer de la esclavitud del cuerpo”.

LA EDUCACIÓN “ES LA PIEDRA ANGULAR” PARA LA IGUALDAD

Para la escritora, “la piedra angular” del cambio hacia la igualdad de género está en la educación. “Perviven conductas que son paleolíticas todavía”, afirma, alertando de los casos de “abuso, maltrato y acoso” que se dan actualmente entre menores. “Eso es síntoma de que algo no se ha hecho bien y de que tenemos mucho trabajo por delante”, asevera.

Pese a ello, Vallvey cree que “algo está cambiando” en la mentalidad de la gente y considera que una muestra de ello son los últimos movimientos sociales feministas, como el “éxito” de la huelga del pasado 8 de marzo. “La huelga ha marcado una especie de hito en un movimiento social que se esta encubando y existe y que es síntoma de que la mentalidad esta cambiando”, agrega.

Según defiende, antes el feminismo “era despreciado” y se reducía al ámbito académico, mientras que ahora “está traspasando a la sociedad y está llegando a todas las generaciones”. Asimismo, espera que esta “toma de conciencia” que ha comenzado vaya “a más”.

Vallvey explica que su libro lleva preparándose “más de un año”, pero admite que es un buen momento para publicarlo ya que “hay más gente que puede ser receptiva a él” en el contexto del 8-M. De hecho, la actriz expresó recientemente su desacuerdo con el machismo que, a su juicio, transmiten los cuentos infantiles y admitió que cambia los finales al leérselos a sus hijos: “Que le jodan a Cenicienta y a la ”, señaló.

La autora de ‘Cuentos Clásicos Feministas’ confiesa que le “encantaría” reeditar más cuentos infantiles y seguir modernizando el papel de la mujer en ellos. “Los cuentos clásicos son arquetipos maravillosos que van a seguir vigentes, pero la mujer tiene que actualizar su papel en ellos y ser una mujer empoderada y feminista”, concluye.