Así, en el caso de la Asociación Marca Diferenciada ‘Cueva’ de Villanueva de Alcardete, en , que integra las seis bodegas de la marca diferenciada ‘Cueva’ y lleva a cabo más del 50 por ciento de la producción en toda la región, su presidente, Domingo Picazo, ha dicho a Europa Press que se trata de “un año excepcional”.

“Estamos llegando —este año— a muchos establecimientos, principalmente de hostelería y restauración y estamos intentándolo también en la alimentación, que es mucho mas competitivo porque hay que aplicar mucho el marketing y publicidad y nuestras armas son inferiores a los cavas catalanes, con más poderío económico”, ha indicado.

OTRA COSA ES EL CONSUMO

, el presidente de la Asociación Marca Diferenciada ‘Cueva’ de Villanueva de Alcardete ha indicado que otra cosa distinta es el consumo y que la gente llegue a los supermercados y compre las botellas porque el consumo está “un poco retraído” y la crisis “está afectando sobre todo a los productos prescindibles”.

En cuanto a los productos ofertados, Picazo ha indicado que de las seis bodegas de la Marca Diferenciada ‘Cueva’ su producto “estrella” es el vino espumoso ‘Carolus’, tanto el Reserva Imperial como el Oro Reserva Imperial, que está presente tanto en alimentación como en hostelería y restauración.

Pero, aunque la mayor parte de producción de espumosos se centra en la provincia de Toledo, otras bodegas de las provincias de Albacete y Ciudad Real también producen este tipo de vino cuya campaña se centra principalmente en la Navidad.

POR ENCIMA DE TODO PRONÓSTICO

Este es el caso de las Bodegas Mureda, en (Ciudad Real), donde Belén, su responsable de marketing, ha indicado que barajaban unas revisiones de vino espumoso para esta Navidad que “se han desbordado” y se han situado “por encima de todo pronóstico”.

En este sentido, ha indicado que la bodega se encuentra sin existencias de espumosos tras vender más de 17.000 botellas, lo que supone unas ventas cuatro veces superiores a las del pasado año 2013, si bien ha añadido que los espumosos suponen solamente un 5 por ciento de la comercialización.

“Es un capricho en un momento puntual y aunque lo vendemos durante todo el año, es insignificante con respecto al resto que vendemos”, ha apuntado la responsable de marketing de bodegas Mureda, quien ha dicho que no se puede decir que el aumento de las ventas de espumoso “no es como para decir que se ha salido de la crisis”.

En cuanto a los espumosos que comercializan en esta bodega de Valdepeñas, ha destacado la gama de Mureda Cuveé compuesta por cuatro vinos espumosos: Brut, Rosé Brut, Nature Brut y Gran Cuveé. Tres de ellos son blancos y la base principal es ‘chardonnay’ en todos ellos.

MÁS DE 12.000 BOTELLAS

Una situación parecida a la de Bodegas Mureda es la de Bodegas Bonjorne, de La Roda (Albacete), donde han vendido ya todas las reservas de sus espumosos, que suponen más de 12.000 botellas en total de dos de sus variedades de espumosos: una “de caché” y otra más económica.

Félix Escribano, hijo del gerente de estas bodegas, ha indicado a Europa Press que la venta ha aumentado “algo más” respecto al pasado año y que se ha notado la llegada de la Navidad, aunque afirma que la crisis se está haciendo sentir y que hace años se vendía “mucho más”.