La Comunidad de Murcia, a través de la Consejería de Presidencia, trabaja ya en la declaración de ‘zona catastrófica’ para el área afectada por el incendio declarado en Moratalla, que afectó a 1.370,10 hectáreas, de las que 1.320,75 hectáreas eran de superficie forestal y el resto, 49,35 hectáreas, pertenecían a terreno agrícola, según las primeras peritaciones técnicas realizadas a través de sistemas de posicionamiento global (GPS).

El consejero de Presidencia de la región murciana, , ha afirmado que esta declaración se debe tramitar de manera “conjunta y coordinada” por parte de las administraciones autonómicas de la Región de Murcia y Castilla-La Mancha.

El objetivo es poder arbitrar las medidas necesarias para la obtención de las correspondientes ayudas para paliar los daños causados por el incendio, sin perjuicio de que se puedan acceder a las cuantías destinadas por parte de .

Así, el consejero ha asegurado que “hay que actuar rápido para hacer el cálculo de los costes del desastre ocurrido y luego cumplir los requisitos y seguir los trámites comunitarios”.

Campos ha subrayado que la cantidad definitiva de hectáreas afectadas “se puede ver reducida”, dado que en la inspección técnica se ha detectado un alto porcentaje de superficie verde no afectada por las llamas.

De este modo, si se aplicara un índice corrector del 20 por ciento determinaría unas 274,02 hectáreas de zona verde en superficie quemada, que quedaría reducida a unas 1.100 hectáreas.

En concreto, en la zona de Salmerón las llamas se extendieron a lo largo de 26,57 kilómetros en los que ardieron 659 hectáreas, frente a las 592,17 hectáreas quemadas en Collado Buendía, que tuvo un perímetro afectado de 17,86 kilómetros.

El incendio, con una extensión de 42 kilómetros, ha tenido una afección sobre 1.322 hectáreas de la Sierra y del Segura y Ríos Alhárabe y Moratalla, que cuenta con la figura de protección de Lugar de Importancia Comunitaria (LIC). Esta cantidad constituye un 12,13 por ciento del total del LIC.

PÉRDIDAS SUPERIORES A 9 MILLONES

El titular de la Consejería de Presidencia ha precisado que el valor ambiental y ecológico producido por el incendio asciende a 4.416 euros por hectárea de terreno forestal, lo que supondría unas pérdidas superiores a los 9 millones de euros, y ha añadido que la superficie afectada posee “un riesgo de erosión bajo, por tratarse de una zona de pocas pendientes”.

“Se trata de una valoración provisional, que no recoge otros aspectos a tener en cuenta como los daños ocasionados en terreno agrícola, ni a especies de flora y fauna protegidas, pendientes de inventariar en la zona”, ha detallado.

A partir de ahora, los trabajos en la zona incendiada consistirán en el tronzado y apilado de arbolado afectado por el incendio, la reforestación natural, la repoblación con especies de arbolado y arbustivas y el desarrollo de tratamientos selvícolas en el área afectada.