Según recoge la sentencia, a la que ha tenido acceso , a los tres se les considera autores de un delito de asesinato, otro de homicidio en grado de tentativa y un tercero de tenencia ilícita de armas. Al primero de los hermanos, Ramón, se le aplicar un año más por el tercer delito por ser reincidente.

La sentencia fija indemnizaciones para la viuda de la víctima, , y para otros familiares cercanas al medio millón de euros.

La resolución judicial otorga igual grado de responsabilidad penal por el crimen a los tres hermanos, tanto al que hizo los disparos como el que conducía el vehículo en el que se desplazaron.

Los hechos sucedieron en el mes de junio de hace tres años, cuando los tres hermanos fueron a buscar a la víctima y lo localizaron cerca de Ciudad Real en la autovía A-43, cuando este viajaba con su mujer.

En un camino de acceso a la autovía, según relata la sentencia, lo sacaron de la carretera y, posteriormente, dispararon contra él a bocajarro.

El testimonio de la mujer de la víctima, que viajaba con él, fue fundamental durante la celebración de la vista oral. En el juicio, el mayor de los hermanos, Ramón, se autoinculpó como autor de los dos disparos que acabaron con la vida de Diego Flores.

El crimen vino después de una separación matrimonial entre miembros de ambas familias y se produjo después otras dos reyertas entre las familias, que acabaron con la familia viviendo en Linares (Jaén), desde donde planearon el ataque que acabó con la vida de Flores.