Así lo ha explicado la directora de escena en una entrevista concedida a Europa Press en la que reconoce que llevar a escena ‘Desengaños amorosos’ —la versión de Nando López de los textos de Zayas y Sotomayor— le ha costado casi dos décadas “porque desde que participé en su obra ‘La traición en la amistad’, sus libros han estado en mi mesita de noche esperando las circunstancias y el momento adecuado”.

Momento que se acaba de dar y que, vista la acogida del público que le ha brindado varias ovaciones en pie, es el “correcto”, gracias a la colaboración que ha establecido con Nando López para que se encargara de realizar una versión basada en los textos de la autora.

“Nando López también quería apostar por María de Zayas y todo empezó a volverse posible, ya que con su cultura y saber hacer ha conseguido extraer la esencia de la escritura de esta mujer, siendo respetuoso con la autora y sacando a la luz su contemporaneidad de los distintos textos que de ella hemos utilizado”.

Algo que han conseguido porque, incluso, “hay gente que pregunta por partes de la obra pensando que son de Nando y se sorprenden al descubrir que las frases más transgresoras y más radicales son las de la escritora hace casi cuatro siglos”, explica Ainhoa Amestoy.

SUTILIDAD

Al trabajo que ha hecho el autor hay que sumar la “sutilidad” que ha aportado la mirada de Amestoy desde la dirección, sumado al lado “más reivindicativo de Zayas en un momento en el que quizá sea más necesario que nunca”.

De lo que, sin duda, se congratula Amestoy —que ya ha puesto en escena otras propuestas feministas como ‘Quijote, femenino, plural’— es de que se haya producido una confluencia en el tiempo con la puesta en escena de textos de varias autoras.

“Era necesario que ocurriera, incluso formar la entrada en el circuito de estas mujeres que no aparecen ni en los libros universitarios. Han sido silenciadas por la historia y es necesario que les demos voz porque es literatura de tanta calidad como la que pueden aportar un Lope de , un Moreto o un Calderón”, ha asegurado.

En su caso, indica a Europa Press desde el Palacio de los Condes de Valdeparaíso, se decantó por María de Zayas y Sotomayor debido a la personalidad que destilan sus personajes, muchísima más que lo que suele ocurrir en el Siglo de Oro, cuando la mayoría son absolutos prototipos.”En los personajes de Zayas vemos carne, hueso, sangre, pasión, ideales y diferencias. Son personajes que se acercan a configuración de personajes cervantinos como esa Marcela, que no está siempre tras la figura del tutor masculino”, apostilla Amestoy.

ELENCO ENTREGADO

Destaca el elenco de cuatro actores “que se han entregado y se han divertido, porque si ellos no lo hacen, el público tampoco” sumado a la “sutileza actoral, física, verbal, la compresión del texto y dramaturgia”. “Han hecho un trabajo brillante en el que todos brillan con luz propia, incluso el músico que con su viola de amor nos transporta”.

Asimismo, y tras poner en valor a la figurinista y escenógrafa —con varios premios Max— por un “bellísimo trabajo que contribuye a dar seguridad a los trabajadores en escena”, Ainhoa Amestoy señala que la mayor complicación ha sido mantener el equilibrio “matemático” de pasar de la comedia a los momentos de hondura que le confiere la profundidad de unos personajes que transmiten una verdad que, en ocasiones llega “a ser muy dolorosa”.

“Llevan multitud de máscaras que se han visto obligados por la sociedad a ponerse y que se van despegando a lo largo de hora y media de espectáculo. También ha momentos complejos desde el punto de vista sensual o sexual que, en mi opinión, debían abordarse desde la corrección y sutileza que merecen sin quitarles su fuerza, especialmente a la escena de sexo gay”.

ESPECTÁCULO DIDÁCTICO

Conscientes de la importancia y el mensaje tan necesario que lanzan los personajes de la obra, que luchan por distintos tipos de igualdad, Amestoy ha avanzado que ya están trabajando en el cuaderno didáctico y en otoño se harán funciones matinales en que podrían llevarse a otros lugares del país para hacer reflexionar a los jóvenes “además de acercarlos a los clásicos, porque son los espectadores del futuro”.

Una igualdad que también reivindica en la actualidad para las mujeres en el teatro, como es el caso de las directoras de escena ya que, según describe, “cuando llegamos a la escuela, el 50% éramos mujeres, lo que indica que no es un trabajo masculino”. “En la actualidad sólo la ejercemos una compañera y yo y no vivimos del teatro, sino que lo compatibilizamos con otros trabajos”.

En este sentido, se congratula de la mirada femenina por la que ha apostado el certamen dramático con 15 directoras que, además, se encuentran entre las mejores. “Creo que lo que ocurre es que nosotras a veces vamos pidiendo perdón, parece que estamos acomplejadas por el papel que nos concede la sociedad, mientras que un hombre exige estar en el sitio que cree que le corresponde. Y no debe ser así porque hay una serie de directoras con una trayectoria apabullante y un sello propio como, solo por poner unos ejemplos, , , Pepa Gamboa”.

MÁS APOYO INSTITUCIONAL

Finalmente Ainhoa Amestoy, que nació el mismo año que el Festival de Almagro y que debutó en él con 18 años de la mano de con ‘El sí de las niñas’, ha reivindicado un mayor apoyo institucional, “no sólo al mundo de la cultura en general, sino especialmente al del teatro y al del clásico”.

En este sentido pone el ejemplo de su compañía, producciones, “que necesita apoyos institucionales para poder mover una producción que no deja de estar creada por una compañía privada. Es fundamental poder girar para poder seguir manteniendo la cultura del teatro, aunque aún no podamos vivir de él”.

A este respecto, pone en valor también la existencia de compañías estables, como la de con su Animalario, porque eso no solo facilita el trabajo interno sino también del que luego disfrutará el público. “Yo tengo equipo y eso se nota, porque es todo mucho más fácil no sólo en el trabajo interno sino también en el momento de conexión con el público”, concluye la directora de ‘Desengaños Amorosos’ que también se podrá ver el próximo año en el Teatro de la Comedia de Madrid.