Emocionante, divertido y especial. Así es como califican las alevines del CP Jardín de Arena de baloncesto los éxitos conseguidos y el trabajo desarrollado a lo largo de la temporada. No es para menos, porque ostentar el título de campeonas regionales tratándose de un equipo de colegio es toda una proeza.

“Jugaban con rivales muy fuertes de toda la región, la mayoría de escuelas deportivas”, explica , su entrenador, apuntando que para un colegio es mucho más difícil formar un buen equipo, ya que las opciones son más limitadas. En el caso del CP Jardín de Arena, suplieron la falta de jugadoras al principio de la temporada, con la incorporación de cuatro niñas de otros colegios. “Hay tres de la Sagrada Familia, una de los Trinitarios y otra de El Santo. Les gusta el baloncesto y en sus centros no había equipo, así que se han integrado perfectamente con nosotros”.

Tan perfectamente que “han hecho piña”, como asegura la también entrenadora Marga Vigara, que asegura que todas ellas son grandes promesas del baloncesto. “Con la mitad llevo entrenando desde tercero de infantil y el resto se han incorporado este año. Juegan de maravilla, son estupendas”.

De la misma opinión es Juan Pablo, que tomó el testigo de Marga después del inicio de temporada. “Tienen un futuro muy prometedor, son muy trabajadoras. Además les gusta mucho el baloncesto y lo viven.

Y de ello dan fe con los éxitos conseguidos, además que todas aseguran que lo que más les gusta del baloncesto es lo que se divierten y la cantidad de amigas que han hecho.

La capitana del equipo, , añadía también lo “emocionante” que ha sido la temporada, mientras mostraba los tres trofeos que llevaron al Ayuntamiento para mostrárselos a la alcaldesa: la copa provincial, la regional y el de las últimas “24 horas”, competición en la que también han sido campeonas.

“Lo hemos celebrado por todo lo alto, porque ningún colegio de por aquí ha conseguido ganar el regional”, señala Ariadna. “Pienso seguir con el baloncesto porque me gusta mucho y porque podemos seguir siendo campeonas”, afirma Elena.

Seguirán jugando en la porque, la mayoría de ellas, tienen ya 12 años y dejan el colegio. “Las dejamos este año y tienen que volar con la escuela, porque necesitan más conocimientos de los que nosotros les podemos ofrecer”, explica la entrenadora, destacando que en baloncesto “hay una buena cantera de niñas y las tenemos que apoyar. Hay que ayudar al deporte femenino”.

La alcaldesa de Alcázar mostró su orgullo, como regidora de la ciudad, al ver que se mantiene la afición por el baloncesto y la buena cantera femenina que siempre ha tenido este deporte. Además de felicitarlas por los éxitos obtenidos, lo hizo también “porque habéis entendido los valores fundamentales del baloncesto; olvidar los egoísmos y trabajar en equipo, porque cualquiera de vosotras no es nadie sin el equipo. Además también habéis comprobado que, aunque cueste trabajo y sacrificio, los sueños se cumplen”.

Jugadoras y entrenadores recibieron –además de la felicitación de la alcaldesa- las camisetas oficiales de Alcázar, en las que aparece la imagen promocional de la ciudad.