El 28 de diciembre, Día de los Inocentes, es tradicionalmente el último día del Carnaval alcazareño. El momento en el que se llora a Doña Sardina y se quema en la hoguera junto con los peleles que, durante los días festivos, colgaron de ventanas y balcones. Así, alcazareños y visitantes presentaron sus condolencias durante la mañana y pasaron la pena comiendo en los corros de mesas camillas. Por la tarde, la sardina fue acompañada por una comitiva municipal hasta la Plaza de Toros, donde ardió sin remedio en la hoguera y se dijo adiós al Carnavalcázar 2017 con la tradicional sardinada.

Numerosos vecinos y visitantes quisieron en la mañana del jueves, 28 de diciembre, presentar sus condolencias a los familiares de Doña Sardina, mientras pasaban el trago con pastas y mistela. Entre el duelo y el entierro se repartieron en total 30 kilos de dulces y 30 litros de mistela. El duelo fue organizado por la Comisión de Festejos de Alcázar de .

Tras las condolencias, los más allegados, formaron los corros de mesas camillas y comieron en la Plaza de España, lugar donde se celebró el duelo. A los participantes el Ayuntamiento les obsequió con un pan de pueblo, chorizo y vino manchego.

Finalmente, Doña Sardina salió por la tarde en pasacalle hasta su fatal destino, la hoguera, acompañada por un cortejo fúnebre, entre el que se encontraban alcaldesa y miembros del equipo de Gobierno alcazareño que repartieron 1.000 sardinas de chocolate entre los niños y niñas de la localidad. La organización del entierro corrió a cargo de la empresa de animación ‘El Mono sin Pelo’.

Tras la hoguera, terminó el Carnaval con la tradicional sardinada en la Plaza de Toros. Un carnaval que ha dejado muy buen sabor de boca y que, un año más, volvió a contar con una alta participación por parte de vecinos y visitantes.