Según la sentencia, a la que ha tenido acceso , la Audiencia condena también al acusado a una inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena y la prohibición de acercarse a menos de 200 metros de la víctima.

También prohíbe al procesado acercarse al lugar de estudio, trabajo o que frecuente la víctima y establecer con ella, por cualquier medio de comunicación, contacto escrito, verbal o visual, por un periodo de cinco años.

Según señala la sentencia en sus fundamentos de derecho, la pena básica del delito imputado al acusado va desde los dos a los seis años de cárcel y se opta por imponer la pena “con la mínima duración prevista” ya que “el ataque no fue muy intenso, se produjo en ocasiones contadas y no han tenido especial impacto psicológico en la menor según el informe psicosocial”.

Con todo, declara como hechos probados que entre enero y junio de 2014, el acusado se acercó a la menor, que tenía 10 años cuando se produjeron los hechos, e hija de unos vecinos del edificio donde vivía en Calzada de (Ciudad Real), cuando se encontraba en el patio vecinal.

Así, añade que preguntando “por cualquier motivo mínimo” iniciaba tocamientos en el cuerpo de la menor, que acababan en sus genitales, siempre por encima de la ropa y sin causar dolor; mientras la decía que todo era un juego y no debía decirlo a nadie.

Además, señala que en otro momento, mientras la menor se encontraba en una escalera del patio vecinal, el ahora condenado se acercó de nuevo y repitió los tocamientos en sus genitales siempre por encima de la ropa, siendo sorprendido por la de la víctima quien —avisada por su hijo— le recriminó su actitud y le propino varios manotazos.