El director del , Zapatero, ha asegurado durante la inauguración de esta jornada que “todo lo que hoy manejamos como normal” en este campo del conocimiento “fue creado a partir de Jiménez de Asúa, quien a su vez consideraba como su gran maestro a Dorado”.

Este último, ha dicho Arroyo, fue un ejemplo de lo que se conoce como correccionalismo español: “El entender al ser humano determinado por muchas circunstancias y no solo por su libre voluntad, el darse cuenta de que los seres humanos no son libres e iguales, sino que deben serlos. Eso es Dorado, quien llegó a elaborar un derecho protector de los criminales, recogido por nuestra Constitución y que hoy llamamos Derecho Penal de la resocialización, el cual entiende que todos, menos unos cuantos muy animaluchos, tienen que ser objeto de una atención para evitar que comentan delitos en el futuro”, ha explicado.

Medidas como la libertad condicional, la libertad provisional o el tercer grado tienen su base en Dorado, a quien el profesor Arroyo Zapatero ha calificado como “uno de los representantes más cualificados en la historia para los penalistas españoles y latinoamericanos”.

Esas medidas, ha indicado, “no son fruto de algo que se haya inventado ahora, sino que son el producto de creer que tiene que haber justicia, pero justicia que tiene que ser mirar las condiciones sociales en las que la gente se desarrolla”.

La jornada, que se celebra en el Campus de Ciudad Real y que ha inaugurado el decano de la , , reúne a estudiosos del Derecho Penal, entre los que se encuentra el catedrático y exrector de la Universidad de Salamanca Ignacio Berdugo Gómez de la Torre, quien ha hablado del conflicto entre ciencia y religión a final del siglo XIX.