No obstante, según ha señalado la institución en una nota, Cáritas Interparroquial, “en su misión cristiana de apoyo a las familias de escasos recursos”, seguirá con su “compromiso” de becar en esta u otras escuelas infantiles a los niños de familias necesitadas.

La fue fundada hace más de 50 años como un servicio “subsidiario y socio-caritativo” para las familias más pobres de Puertollano. “A lo largo de estos 50 años, tanto las administraciones públicas como entidades privadas han ido asumiendo la responsabilidad de dotar a la población de este servicio educativo y hoy está cubierta la demanda”, considera Cáritas en su comunicado.

“Con el pasar de los años, la finalidad socio-caritativa por la que esta obra fue creada ha ido desapareciendo progresivamente, el centro ha dejado de estar dedicado a niños de familias más pobres y, en consecuencia, es ajeno a la misión de Cáritas de atender a los últimos de la sociedad”, concluye.

Durante las últimas semanas, padres y empleados han protagonizado numerosas concentraciones de protesta por la posible desaparición del centro, que en la actualidad cuida de 55 niños y emplea a siete trabajadoras.