En un comunicado, Cáritas ha señalado que esta labor se realiza a través de los cinco centros que tienen en la provincia, dos en Ciudad Real capital, uno en Alcázar de , otro en Daimiel y otro en .

“En estos momentos de emergencia sanitaria es vital para nosotros seguir al lado de las personas más vulnerables y que más nos necesitan” y por ello han decidido no cerrar pese al estado de alarma “porque agravaríamos aún más la situación que ya vive el país”.

Aunque la pandemia llegó en pleno cierre, por reestructuración, del CAI Virgen de Gracia en Puertollano, se ha decidido suspender el cierre durante el tiempo que sea necesario.

Entre las medidas adoptadas figuran guardar las distancias establecidas haciendo turnos en los talleres y comedores para evitar la aglomeración de personas, anular las citas previas, suprimir las citas médicas que sean rutinarias e higienizar muy a menudo los habitáculos.

Tampoco se permiten las visitas a los centros, ni la salida de los residentes, y se han establecido turnos mínimos para los trabajadores de forma que pasan menos tiempo en el centro para preservar la seguridad de todos.