Este histórico concurso está organizado por la Federación de Peñas de Ciudad Real y busca reconocer a la mejor limoná (bebida fría a base de vino blanco, limones, azúcar y agua helada), perfecta para combatir el calor de ésta época del año, ha informado el Ayuntamiento en nota de prensa.

En el Auditorio de La Granja se reúnen miles de ciudadrealeños conformando un centenar de cuadrillas ataviadas con pantalón vaquero, camiseta blanca y pañuelo de ‘yerbas’ al cuello, que compiten por llevarse “el plato gordo”, un gran plato de cerámica talaverana decorado con elementos distintivos de Ciudad Real y que les acreditan como vencedores.

Este 2018 se conmemoran 40 años de concurso de limoná y 30 años de la Hermandad de Pandorgos, que dan nombre a esta fiesta, por lo que este año la alusión que hay en el plato es el escudo de esta Hermandad. Es el conocido como día de la zurra, que antecede al día de la Pandorga que, como manda la tradición se celebra “el último día del mes de julio”.

La fiesta de la Pandorga —declarada de Interés Turístico Regional— tiene sus orígenes en el agradecimiento en forma de ofrenda que los agricultores hacían a la Virgen del Prado (Patrona de la ciudad) por sus cosechas.

El , representante del pueblo de Ciudad Real, tras ser proclamado en la Plaza Mayor, cierra a la caída de la tarde del día 31 junto a la Dulcinea y sus Damas un desfile multitudinario por el centro de la ciudad de las peñas, asociaciones, hermandades, hacía la Catedral, donde se realiza la ofrenda de flores y frutos a la Virgen del Prado. Después tendrá que convidar a toda la ciudad, y a los vecinos y visitantes que llenan los Jardines del Prado a garbanzos ‘torraos’ y ‘limoná’.

Y durante la invitación los grupos folklóricos “toman” el paseo entre el Prado y la Catedral para cantar y bailarle a la Virgen. La música no para en toda la noche en la Plaza Mayor en forma de orquestas. A las 2.00 horas se corren los conocidos como ‘Toros de fuego’ en la calle Palma.

La Hermandad de Pandorgos, integrada por todos los que han tenido el honor de ser nombrados a lo largo de los años, es la encargada de velar por el desarrollo y la conservación de la fiesta. Este año 2018, , presidente de la Nuestra Señora del Prado de Ciudad Real y herrero de profesión, será nombrado 38º Pandorgo.

En los últimos años también ha tomado relevancia el papel de la Dulcinea. Un protagonismo recuperado para la figura que sustituye a la reina de las fiestas y en la que hoy no se priorizan juventud y belleza sino más bien reivindicar una figura realista de la mujer manchega y haciendo de esta fiesta un espacio más igualitario. Este año 2018, Gema Camacho Ordóñez, ama de casa y miembro de la peña de Valverde, será nombrada Dulcinea.