La ha desarticulado una organización criminal, que operaba a nivel nacional, especializada en estafas por ventas a través de portales de Internet de diverso material electrónico e informático.

En concreto, se ha procedido a la detención de N.G.T., de 20 años; M.F.S., de 25 años de edad; y A.E.P., de 23 años, todos ellos residentes en Bolaños de Calatrava (Ciudad Real). Asimismo, se ha detenido a M.B., de 26 años de edad, con domicilio en la localidad ciudadrealeña de Almagro. Todos los detenidos son de nacionalidad rumana, según ha informado la Delegación del Gobierno en nota de prensa.

La investigación se ha iniciado a raíz de una denuncia formulada en la Jefatura Superior de Extremadura, en la que el perjudicado ha manifestado haber consultado una página web sobre un robot de cocina Thermomix 31.

El denunciante contactó mediante un correo electrónico con un individuo que le indicó que el precio era de 300 euros y que le enviaría la factura de compra. Posteriormente, recibió las indicaciones a través de un correo electrónico procedente de la dirección ‘ebay@servicioventa.es’, que está confeccionada de tal modo que da lugar a confusión ya que parece que procede del conocido portal de ventas , sin ser realmente así.

Las indicaciones para la compra se basaban en realizar el ingreso de la cantidad referida en una cuenta bancaria abierta especialmente para este tipo de transacciones ilegales y, una vez que ésta se hace efectivo, se espera al envío del producto, el cual nunca llega a producirse.

MÁS DENUNCIAS

A la recepción de esta primera denuncia le han seguido un total de 39 denuncias más, interpuestas en dependencias policiales repartidas por todo el territorio nacional con el denominador común de que todas ellas tienen el mismo modus operandi, deduciéndose de las investigaciones que los presuntos autores pertenecen al mismo grupo organizado de delincuentes, todos ellos de nacionalidad rumana.

Esta organización se encargaba de poner a la venta a través de páginas web como ‘www.segundamano.es’ o ‘www.milanuncios.com’, productos electrónicos como robots Thermomix, cámaras de fotos o teléfonos móviles a un precio muy inferior al del mercado.

De este modo, el comprador (víctima) contactaba con el supuesto vendedor (estafador), mediante una o varias cuentas de correo electrónico que, en muchos de los casos, son coincidentes.

Previamente, los presuntos autores habían abierto cuentas corrientes con el objetivo de cobrar inmediatamente, mediante extracciones diarias en cajeros automáticos, las transferencias que recibían por los productos que ofertaban. En algunos casos, estas cuentas han sido abiertas usando documentación falsa o pertenecientes a otras personas con rasgos faciales similares a los presuntos autores de los hechos.

Las personas que se encargaban de abrir las cuentas bancarias no eran las mismas que las que se dedicaban a retirar las cantidades económicas estafadas o las que tenían la misión de publicar los anuncios de los productos en la web, por lo que “hay un verdadero reparto de roles dentro de la organización”.

El dinero en efectivo, producto de los fraudes, era enviado a otros países por importes inferiores a 3.000 euros cada vez, eludiendo así los controles fiscales y haciendo de esta actividad su modo de vida.