La alcaldesa de Ciudad Real, , acompañada de concejales de los grupos socialista, popular y de ganemos, han descubierto esta tarde una placa de recuerdo al poeta y traductor ciudadrealeño , en el lugar que ocupaba su casa natal en la calle Ciruela. Acto de homenaje en el que han participado además familiares y amigos de este escrito fallecido en en el año 1995.

El Ayuntamiento de Ciudad Real aprobó por unanimidad de la corporación la realización de este homenaje a partir de una moción del grupo Ganemos. En el acto, que se ha realizado en el Teatro Municipal Quijano, han glosado la figura de , director de la Fundación de Valladolid, y profesor de la ; , profesor de Literatura española de la y , poeta manchego, crítico literario y traductor.

La alcaldesa de Ciudad Real reconocía que es un día “especialmente feliz” por el homenaje y al recordar el pasado alcoleano de Crespo, que es el pueblo de sus abuelos. Pilar Zamora recitaba uno de los poemas del homenajeado titulado “Con la siniestra mano”, del que consideraba “hace que el alma, los sueños, la inteligencia y la creatividad dirijan nuestros pasos. Esa es la línea en la que haremos un mundo mejor”.

“Los ciudadanos que han nacido en esta ciudad –afirmaba- se merecen que les en sus calles haya un reconocimiento a que un día estuvieron aquí y que siguen haciendo grande esta ciudad. Ciudad Real se siente muy honrada en tener esa placa en memoria de Ángel Crespo”.

(Ciudad Real, 18 de julio de 1926-Barcelona, 2 de diciembre de 1995) fue poeta, profesor, ensayista, traductor y crítico de arte español. Vivió en Alcolea de hasta 1942, cuando se trasladó a Madrid donde aprendió francés y obtuvo el título de Maestro Nacional en 1944. Junto a , y , integró un grupo literario, sin descuidar sus estudios de Derecho que terminó en 1948.

Licenciado en Derecho y doctor en Filosofía, se doctora en Filología Románica con una tesis sobre El moro expósito de . Es catedrático de Literatura Comparada en la Universidad de Rico y más tarde profesor emérito de la , además de profesor visitante en las universidades de Leiden, , , Central y Autónoma de Barcelona. Su archivo y biblioteca se encuentran en la .

Posteriormente abandonó la profesión, viajó por varios países europeos y americanos, y se dedicó por completo a la poesía, a la traducción y a la crítica. Su primer libro de poemas, «Una lengua emerge», apareció en 1950, año que dio nombre a la generación a la que perteneció y de la que es uno de sus más destacados representantes. Luego le siguieron, entre otras publicaciones, «Quedan señales» en 1951, «Docena florentina» en 1960, «En medio del camino» en 1971, «Donde no corre el aire» en 1981, «El aire es de los dioses» en 1982, «El bosque transparente» en 1983, «El ave en su aire» en 1985, y diversas traducciones, estudios críticos y artículos periodísticos.

Traduce obras del portugués, italiano, francés, catalán, retorromano, gallego y latín, y destaca especialmente por sus traducciones de la y de la poesía de Pessoa, así como en general de numerosos autores clásicos - Catulo, Virgilio y , entre otros. Estas traducciones lo llevaron a la concesión del Premio Nacional de Traducción en 1984.

Colabora en revistas de arte como crítico y en publicaciones literarias como Forma Nueva, , La Torre, Ínsula, Quimera y Anthropos. Es además director de revistas como Decaulion, El Pájaro de paja, Poesía de España y Revista de cultura brasileña.

Su obra poética se caracteriza por su oposición al realismo de la posguerra, vinculándose así al surrealismo.