La plataforma Derecho a Vivir convoca en varias localidades de Castilla- La Mancha la VII Marcha por la Vida, con el lema ‘Un latido, una vida’.

En concreto, en Castilla-La Mancha se llevará a cabo dos concentraciones: una en el municipio de de (Ciudad Real), el próximo 30 de junio a las 18:00 horas en la Calle y otra en Albacete el 10 de septiembre a las 19:00 horas en la Plaza del Altozano. El objetivo de estos actos es pedir al Gobierno que incluya la realización de una ecografía a la mujer embarazada dentro de la información previa al aborto.

La portavoz de Derecho a Vivir, Gádor Joya, ha explicado la VII Marcha por la Vida en estos términos: “Los ciudadanos exigimos con este lema la obligación de mostrar la ecografía a la y reivindicamos la defensa de la vida humana desde el momento de la concepción hasta su fin natural”.

La doctora Joya recuerda que el Gobierno debe cumplir con la sentencia del de 1985 que afirma “que la vida del nasciturus es un bien jurídico que el Estado tiene el deber y la obligación de proteger”. En este sentido se lamenta de que “la ley actual no busca proteger la vida del nasciturus ya que la información que recibe una mujer que quiere abortar es incompleta y no muestra la verdad del aborto, por lo que la inclusión de un ecografía al menos puede mostrar esa verdad y supone un paso hacia la protección de la vida prenatal”

Y añade: “El Estado tiene la obligación de garantizar la vida, incluida la del nasciturus mediante un sistema legal que suponga una protección efectiva de la misma”.

Derecho a Vivir espera que muchos ciudadanos salgan a la calle “para denunciar que más de 100.000 niños mueren cada año en España a causa del aborto, pero también para lograr objetivos concretos para proteger la vida prenatal, y ayudar a las mujeres a las que no se da otra alternativa que poner fin a su embarazo.”

“La ecografía que proponemos puede salvar muchas vidas porque cuando una madre escucha el latido de su hijo, la vida que lleva dentro, algo cambia para siempre dentro de ella. Si su corazón late, es que vive. Y si vive, ¿por qué no dejarlo vivir?”, concluye la portavoz de Derecho a Vivir.